
Pocas cosas hay que turben tanto la paz de los españoles como la contemplación de su jubilación. Desde hace ya años se acepta comunmente la insostenibilidad del actual sistema, auténtico timo piramidal, llamado a quebrar en pocos años. Para solucionar la crisis que se avecina los políticos proponen soluciones parciales, inadecuadas y escásamente equitativas como la disminución de la cuantía de lo percibido o la extensión más o menos voluntaria, más o menos incentivada de la vida laboral.
"El Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana considera que tales medidas son absolutamente inadecuadas. Primero, porque no solucionan el problema de fondo (insolvencia estructural de los sistemas de reparto), sino que sólo retrasan su estallido. Segundo, porque resulta paradójico que, en un entorno cada vez más rico, las condiciones de vida de las que gozarán en el futuro un estrato muy importante de la sociedad se vean empeoradas, ya sea con incrementos de la vida laboral o con reducciones de las pensiones percibidas.
La razón de esta aparente contradicción parece estar en que, mientras la cada vez más abundante riqueza es administrada por cada propietario, las pensiones son gestionadas por los poderes públicos, privando a los propietarios de parte de su riqueza." Los investigadores del Instituto Juan de Mariana han diagnosticado con precisión el problema y proponen el paso a un sistema de capitalización, en modo alguno un mal menor sino un bien superior. Un sistema de capitalización devolvería a los ciudadanos el control de su propia vida laboral y les dotaría de mayor seguridad y mayores ingresos para el día en que decidieran, libremente, dejar de trabajar.
El estudio, corto, contundente y cargado de datos incontrovertibles puede leerse en la página del Instituto Juan de Mariana o descargarse en PDF pinchando en el enlace "documentos" al final de este artículo: http://www.juandemariana.org/estudio/1752/1/pensiones/privadas/espana/alternativa/
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