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Informe reforma del sistema de pensiones español

El actual sistema de pensiones español precisa de una reforma urgente y de calado para resultar sostenible en el futuro, según concluye un informe realizado por los investigadores Francisco Coll, Domingo Soriano y José Francisco López. Así, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la conocida como ‘hucha’ de las pensiones, apenas acumula ya 2.000 millones de euros, tras una progresiva e inexorable caída desde 2011 (cuando llegó a atesorar 65.000 millones); y un tercio del gasto público del país se destina al pago de estas prestaciones, lo que las convierte en la partida más abultada (se han presupuestado más de 160.000 millones para 2021), una tendencia que solo se acentuará a tenor de la pirámide demográfica, con una población cada vez más envejecida y falta de reemplazo generacional. Todo ello en un contexto de paro estructural muy elevado (especialmente entre los menores de 25 años, cuyo nivel de desempleo previo a la pandemia rondaba el 30%), y una tasa de sustitución (la relación entre los ingresos brutos medianos de los trabajadores y los de los pensionistas) de las más altas del mundo (de un 70%).

Por eso, tras analizar las distintas opciones para poner remedio a esta situación inviable (alargar la edad de jubilación, aumentar la población activa a través de la inmigración y la tasa de empleo, ampliar el periodo de cálculo de la base reguladora, incrementar la productividad para que crezcan los salarios, subir las cotizaciones sociales o realizar transferencias desde la Administración Central vía impuestos), los autores señalan que “ninguna reforma tendrá éxito si no forma parte de un proceso más ambicioso de transformación que abarque los ámbitos fiscal, laboral, de liberalización y unidad de mercado, y el sistema educativo, y no se puede resolver el problema a partir de solo un elemento de la ecuación, ya que no sería ni justo para los afectados ni eficiente desde el punto de vista de los incentivos y la recaudación”.

En consecuencia, plantean un decálogo de medidas que podrían contribuir a equilibrar las cuentas.

Medidas que forman parte de la reforma del sistema de la Seguridad Social

1)    Abrir el debate sobre la fórmula para la revalorización de las pensiones (una alternativa más allá del IPC)

2)    Unificar regímenes (que todos los trabajadores y pensionistas estén sujetos a las mismas reglas)

3)    Ajustar las reglas paramétricas de acceso al sistema (ampliar el período de cálculo de la base reguladora a toda la vida laboral, con un factor corrector que permita al nuevo pensionista excluir los cinco o diez peores años. Estipular un mínimo de 45 años de cotización para cobrar el 100% de la base)

4)    Recuperar el Factor de Sostenibilidad de la reforma de 2013

5)    Establecer una edad de jubilación flexible (de 60 a 75 años): que la decisión la tome el trabajador

6)    Enviar una carta informativa anual a todos los trabajadores de más de 50 años

Medidas encaminadas a incentivar el ahorro

7)    A través de planes de empresa (ajustes en las cotizaciones sociales actuales para trasladar hasta 3-4 puntos a una nueva bolsa de ahorro individual. Empleados y empresas aportarían otros 4 puntos extra)

8)    A través de Sicav para todos (abrir una cuenta de ahorro a largo plazo a todos los mayores de edad)

Medidas dirigidas a reorganizar las cuentas de la Seguridad Social

9) Reclasificación de los gastos e ingresos para una mejor comprensión de las cifras reales relacionadas con las pensiones (reformular la definición de Sueldo Bruto para que incluya las cotizaciones del empleador)

10) Mantener la contributividad del sistema (no destopar las cotizaciones ni incrementar las bases máximas por encima de la subida de las prestaciones)

En definitiva, una propuesta transversal que implica “efectuar ajustes en todos los puntos”, con la vista puesta en que el sistema de pensiones español resulte sostenible a medio y largo plazo.

Recursos adicionales: