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El día después de las elecciones generales 2011

Supongo que muchos de Uds., lectores serios y avezados, se habrán preguntado cómo será el día después de las elecciones del próximo domingo 20 de noviembre de 2011. Sin duda, sea cual fuere el resultado de las próximas elecciones generales, el político que resulte elegido Presidente del gobierno por el parlamento tendrá ante sí un reto económico monumental.

Dado que ya analizamos el desafío de España a medio y largo plazo, permítanme que ahora observemos el primer obstáculo que deberá afrontarse en el corto plazo. A continuación, les resumo mi análisis del agujero presupuestario que debería solucionar el próximo gobierno de España con extrema urgencia si quiere evitarse una intervención con préstamos internacionales del Banco Central Europeo (BCE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI). 

1. Disminución de los ingresos fiscales por la debilidad del crecimiento económico.

En primer lugar, los PGE 2011 fueron calculados para un crecimiento de la economía española del 1,3 % del Producto Interior Bruto (PIB), que quedará en un 0,7%, lo que rebaja en cerca de 5.600 millones de euros la previsión del gobierno socialista. Ya vimos que la única vía de desarrollo en la próxima década es la introducción de competitividad en la economía española. Sin embargo, desde un punto de vista fiscal, ese crecimiento menor del PIB ocasiona una desviación en las cuentas públicas que deberá ser afrontada con un mínimo de 1.800 millones de euros.

2. Gastos fiscales adicionales al rebasar los 5 millones de parados.

En segundo lugar, el número de desempleados alcanzará los 5 millones de personas durante el primer trimestre del año 2012, si se contabilizan las personas realizando cursos de formación, estudiantes y otros "maquillajes" estadísticos del actual Ministerio de Trabajo e Inmigración.

Tan sólo los 208.981 parados "oficiales" más, desde septiembre 2010 a septiembre 2011, suponen 1.500 millones de euros adicionales de gasto en prestaciones de desempleo para los PGE 2012. Por lo que, si se quiere afrontar de modo realista el escenario más probable durante el primer semestre del año 2012, habrá que presupuestar un mínimo de 4.500 millones de euros adicionales.

3. Aumento del ajuste fiscal para alcanzar un déficit público del 3%.

El Gobierno de España se comprometió con la Unión Europea (UE) a realizar un ajuste fiscal para alcanzar un déficit público del 6% del PIB en 2011, 4.4% en 2012 y 3% en 2013. Sin embargo, más tarde o más temprano, habrá que contabilizar las desviaciones por el menor crecimiento y el aumento del paro, Y, por otro lado, habrá que atacar el problema del déficit autonómico "oculto" que duplica y triplica lo declarado hace un año y, sólo en Castilla y la Mancha pasó de 900 a 2.700 millones de euros. Las Comunidades Autónomas añadirán un déficit "oculto" que fácilmente puede llegar a rondar un 1% del PIB de España, es decir, cerca de 10.000 millones de euros.

De hecho, un estudio de la propia Comisión Europea (CE) ha previsto en noviembre 2011 que las desviaciones del déficit público serán del 6.6% del PIB en el año 2011, del 5.9% en 2012 y del 5.3% en 2013. Esto último supone que deberá realizarse un esfuerzo adicional de ahorro en los servicios públicos para alcanzar los compromisos adquiridos por los siguientes importes:

Año

Déficit Público:
previsión de la Comisión Europea (Nov.2011)

Déficit Público:
compromiso de ajuste fiscal por el Gobierno de España

Diferencia en % PIB que debe corregirse

Ajuste fiscal adicional en millones de Euros (aprox.)

2011

6,6% PIB

6% PIB

0,6% PIB

 6.553 mill. €

2012

5,9 % PIB

4,4 % PIB

1,5% PIB

16.427 mill. €

2013

5,3 % PIB

3 % PIB

2,3% PIB

25.189 mill. €

Fuente: http://ec.europa.eu/economy_finance/eu/forecasts/2011_autumn/es_en.pdf

Nota: Se realizan los cálculos con el PIB de España en el año 2009 de 1.092.163 Millones de euros, según Eurostat.
 

Por tanto, lograr atender los compromisos adquiridos por España para corregir el déficit público implica un ajuste presupuestario de 22.980 millones de euros a comienzos de 2012 y otro adicional de 25.189 millones de euros en 2013.

4. Aumento de la prima de riesgo de la deuda pública.

Finalmente, los PGE 2011 fueron calculados con 200 puntos básicos de diferencial con respeto al bono de referencia alemán. Y, por cada 100 puntos básicos de diferencial se requieren cerca de 7.000 millones de euros.

Lo anterior quiere decir que, con una prima de riesgo de 350 de media anual, tendríamos que realizar un ajuste presupuestario de 10.500 millones de euros, siempre y cuando las compras de deuda soberana del BCE logren mantener la prima de riesgo por debajo del punto de no retorno de los 500 puntos básicos, lo que dependerá en un alto porcentaje de otros países como Grecia e Italia.

5. Ajuste fiscal para evitar una intervención conjunta del BCE y FMI.

En resumen, el escenario económico de España en el corto plazo requeriría un ajuste fiscal mínimo en el año 2012 de cerca de 40.000 millones de euros en las primeras semanas del nuevo Gobierno sólo para atender los gastos adicionales del año 2012 que acabamos de enumerar.

Sin embargo, proporcionaría una mayor tranquilidad a los inversores si se realizase un ajuste fiscal en el entorno de los 70.000 millones de euros para atender posibles contingencias presupuestarias y, con la debida antelación, hacer frente también a la desviación que existe en el compromiso de déficit del año 2013.

En cualquier caso, el análisis presupuestario demuestra que el nefasto Sr. Rodríguez Zapatero ha logrado que España no dependa de sí misma para salvarse del default. El ajuste fiscal socialista aprobado a comienzos del año 2010 no tuvo la suficiente contundencia, y no vino acompañado de reformas estructurales profundas que proporcionasen competitividad a la economía española. Por ello, las cuentas públicas de España siguen enganchadas al grupo de países que presentan falta de competitividad en sus economías y fragilidad en sus cuentas públicas y, por tanto, se encuentran sometidos a la crisis de deuda soberana.

Nuevamente, los gobiernos socialistas han demostrado que la discrecionalidad y el despilfarro en el gasto corriente, así como la irresponsabilidad en el aumento del gasto social hasta niveles insostenibles, se pagan con el desajuste de los Presupuestos Generales del Estado en el corto plazo, seguida de una crisis de deuda en el medio o largo plazo.

Por desgracia, todavía deberemos esperar hasta diciembre 2011 para dejar de ver al que, sin duda, puede catalogarse como el peor gobierno que ha padecido España durante la democracia. Ése será el principal hándicap de España, dado que existe un riesgo alto de que la prima de riesgo rebase los 500 puntos básicos antes de la toma de posesión del nuevo Presidente.

Esperemos que el viento (BCE) sople a favor de los intereses de España y aguante el techo de la prima de riesgo española, que ha superado los 450 puntos básicos ayer martes, 15 de noviembre de 2011. Y, para evitar males mayores, esperamos que los asesores del nuevo inquilino del Palacio de la Moncloa sean escuchados y se tomen medidas de ajuste fiscal y reformas estructurales nada más llegar al poder.

Como la esperanza es lo último que se pierde, ojalá también se tenga el coraje político y el sentido de Estado que se requieren para arraigar una mayor certidumbre socioeconómica con un Estado de Derecho digno de tal nombre.

Es decir, ojalá se consiga un marco institucional con una mayor seguridad jurídica para ciudadanos, propiedades e inversiones con reformas que garanticen la independencia de los jueces y que doten de separación de poderes al régimen representativo español para que se pueda considerar una verdadera democracia liberal.

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