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¿El matrimonio homosexual debe estar consagrado en la Constitución?

“Teseo hizo un pregón y avino a estos [los atenienses] como iguales y con el mismo derecho” (Aristóteles)

Isabel Muñoz es una fotógrafa barcelonesa, formada en Madrid y en Nueva York, cuyo trabajo artístico –principalmente fotografía en blanco– recorre diversas culturas mostrando la realidad con crudeza punzante y penetrante. En una entrevista en El País, publicada el 13 de diciembre de 2018, Muñoz afirmó que el matrimonio homosexual debe estar consagrado en la constitución, lo mismo que “la protección de la sanidad, el derecho a una vejez digna, el medio ambiente, el trabajo”. En las próximas líneas pretendo presentar mi posición al respecto.

El matrimonio es a la vez una institución social y un acuerdo de naturaleza civil. Como institución social el matrimonio se refiere al vínculo entre los cónyuges que comúnmente comporta convivencia y actividad sexual, aunque también supone el reconocimiento de ese vínculo por parte del resto de la sociedad. Como contrato civil, el matrimonio establece derechos y deberes entre las partes: régimen económico, derechos sucesorios y en algunos casos restricciones de conducta en el ámbito privado y público, como el deber de respetarse y ayudarse mutuamente, vivir juntos, guardarse fidelidad, etc. (Código Civil Español, 1889);  y de éstas frente a terceros, como por ejemplo, con la descendencia (filiación); a las familias de las partes (parentesco) y frente al Estado (en materia tributaria, procesal penal y otras). En este artículo no vamos a tocar el tema del carácter sacramental del matrimonio, nos bastará con enfocarnos en los aspectos que acabamos de mencionar.

La Constitución es la norma suprema del Estado, define su organización y sus límites frente a los derechos y libertades de los ciudadanos. La idea de dotar al Estado de una norma que sirva como marco de referencia para la ley y como definición de su estructura y poderes aparece en el siglo XVIII con las constituciones de los Estados Unidos de América (1787) y Francia (1791) (Castillo Guido, 2012), aunque posiblemente se pueden encontrar antecedentes hasta en la Antigua Grecia, en el Athēnaíōn Politeía de Aristóteles.

El filósofo y jurista austriaco Hans Kelsen dice que la legislación y la ejecución del derecho no son procesos que existen de forma aislada, sino procesos simultáneos y entrelazados que al mismo tiempo crean y ejecutan el derecho: “El derecho regula su propia creación y el estado se crea y vuelve a crearse, sin cesar, mediante el derecho. Constitución, ley, reglamento, acto administrativo y sentencia, acto de ejecución, son simplemente los estadios típicos de la formación de la voluntad colectiva en el Estado moderno” (Kelsen, 2001)

Suponer que la Constitución es fuente originaria de derechos es un error. Los derechos no emanan de una constitución sino que son el resultado de dos fuerzas antropológicas: la cooperación voluntaria y la dominación mediante el uso de la fuerza y la coacción. Lo que sí es cierto es que la Constitución, como texto que define al Estado y su organización y actúa como etapa intermedia entre el derecho supranacional y las leyes nacionales, regula el uso de la fuerza y la coacción, sobre las cuales el Estado se abroga el monopolio, como reconocen múltiples autores, entre otros Nozick (Anarquía, Estado y utopía, 1974, pág. 8).

La Constitución española de 1978 incluye el derecho al matrimonio en el artículo 32. A mi entender, esta inclusión adolece de dos problemas: primero, enuncia un derecho específico de naturaleza civil, que, de no estar enunciado, podría perfectamente ampararse bajo el artículo 22.1. La Constitución no es expresa taxativa en cuanto al derecho de contratación, sino que el mismo se ampara por el Código Civil. ¿Por qué sí lo es sobre la materia específica del matrimonio, que debería considerarse un caso particular de contrato civil? Segundo: que no conforme con enunciar el derecho, lo desarrolla: “El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica”. Este desarrollo, aunque conciso, sirvió de base para que el Partido Popular presentara una demanda de inconstitucionalidad de la ley del matrimonio homosexual (LEY 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio) que no fue resuelto hasta el año 2012 (Sentencia 198/2012, de 6 de noviembre de 2012, 2012). En esa sentencia, presentada como ponente por el magistrado Pablo Pérez Tremps, el Tribunal Constitucional echa mano del principio, antes citado en Kelsen, de que la Constitución es un paso intermedio entre normas de orden supranacional y la ley nacional y expone los distintos tratados en los que se basa la redacción del artículo 32, a saber: la Declaración universal de los derechos humanos de 1948, el Pacto internacional de derechos civiles y políticos de 1966, el Pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales de 1966, el Convenio europeo para la protección de los derechos humanos y libertades fundamentales de 1950 y la Convención de Naciones Unidas de 15 de abril de 1969. Todo esto se hubiera podido evitar si la Constitución hubiera simplemente omitido el derecho al matrimonio o lo hubiera expresado de forma simple, concisa y general: “Las personas tienen derecho a contraer matrimonio. La ley lo regulará”.

¿Es válido considerar que el matrimonio es un derecho de los individuos frente al Estado? No. Si bien del matrimonio pueden surgir, como en efecto surgen, ciertos derechos de los cónyuges frente al Estado, como el de tributar de manera conjunta (lo que en la práctica supone una pequeña reducción de los tributos cuando uno de los cónyuges no aporta ingresos o aporta pocos ingresos a la comunidad de bienes) o el derecho a no declarar contra el cónyuge en procesos penales (Ley de Enjuiciamiento Criminal, 1882), como hemos dicho antes, el matrimonio es un contrato de naturaleza civil que no debe incluirse entre los derechos y libertades constitucionales.

En conclusión, sería lo más deseable que la Constitución se limitara a enumerar las libertades y derechos esenciales de los individuos frente al Estado, partiendo, si fuera posible, de los más generales como el derecho a establecer contratos y la libertad asociación; y cuando fuera imprescindible, enumerar los derechos particulares de la forma más general y concisa posible en lugar de desarrollarlos siquiera mínimamente. El matrimonio homosexual no debe estar en el texto constitucional por tratarse de un caso particular de un derecho específico que resulta de un derecho más general: el de establecer acuerdos y contratos. Mucho menos deben estar otros “derechos sociales” de los que habla Muñoz, no solo porque no son derechos frente al Estado sino porque esos derechos generan obligaciones para el resto de la sociedad que deberían ser inaceptables bajo la perspectiva del respeto por la vida, el trabajo, el esfuerzo y la creatividad de cada persona, pero eso es tema para otro artículo.

Bibliografía

Castillo Guido, Ó. (2012). Manual de Derecho Constitucional. Managua: Editorial Jurídica, Escuela de Derecho UPOLI.

Código Civil Español (24 de julio de 1889).

Kelsen, H. (2001). La garantía jurisdiccional de la Constitución. México: Universidad Nacional Autónoma de México.

LEY 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio (2 de julio de 2005).

Ley de Enjuiciamiento Criminal (14 de septiembre de 1882).

Nozick, R. (1974). Anarquía, Estado y utopía. Nueva York: Basic Books, Inc.

Sentencia 198/2012, de 6 de noviembre de 2012 (6 de noviembre de 2012).

Comentarios

Satur

En principio, la ley natural tiene argumentos contrarios al matrimonio entre personas del mismo sexo. En cambió debe admitirse como un contrato libre entre las partes pero nunca específicamente en la Constitución. El Código Civil si puede regularlo como parejas de hecho.

Yván Ecarri

¿De qué ley natural me habla usted? ¿De la misma que habla Tomás de Aquino? Si a esa se refiere, voy a comenzar por decir que ni es Ley ni es Natural, es ideología y superstición medieval. Si gusta, puede argumentar, pero con base en el conocimiento científico disponible no encuentro ninguna fundamentación para pensar que el matrimonio entre personas del mismo sexo sea objetable y el matrimonio entre personas de distinto sexo sea plausible sin implicar que el objeto del matrimonio sea la procreación. En tal caso, habría que convenir que toda procreación fuera del matrimonio es objetable y que todo matrimonio sin descendencia es nulo. ¿Quiere usted entrar en ese terreno?

Alguien normal

Sr Ecarri ,
No tiene idea del origen e historia del llamado derecho natural ni el llamado derecho continental.
Tampoco sabe cual es el método del razonamiento y lo inmiscuye con el "conocimiento científico"
No tiene siquiera la necesaria interpretación filosófica del la naturaleza de las cosas, al poner en duda el objeto "natural" del matrimonio que es la estabilidad de la unión de dos seres para procrear , alimentar y educar a los hijos. Y lo que es peor , compara usted lo racional (natural) , con lo estéril y enfermo : "uniones " homosexuales"
Es realmente patológico lo suyo estimado, debería escribir Ud con barbijo. Pero me tranquiliza que personajes como Ud no engendraran descendencia .
La naturaleza es sabia .

YvAN ECARRI

Sr. Normal,

Usted me acusa de ignorante y se resarce en que personajes como yo no engendraremos descendencia. Ignorancia la suya que no comprende los mecanismos de la evolución y no se da cuenta de que mis genes, cualquiera que estos sean, ya han sido transmitidos.

Si la naturaleza del matrimonio es la estabilidad de la pareja para la procreación, como he dicho antes: todo matrimonio infertil es nulo y todo hijo nacido fuera del matrimonio es ilegal. No sea burro, no diga estupideces decimonónicas.

YvAN ECARRI

Sr. Normal,

Usted me acusa de ignorante y se resarce en que personajes como yo no engendraremos descendencia. Ignorancia la suya que no comprende los mecanismos de la evolución y no se da cuenta de que mis genes, cualquiera que estos sean, ya han sido transmitidos.

Si la naturaleza del matrimonio es la estabilidad de la pareja para la procreación, como he dicho antes: todo matrimonio infertil es nulo y todo hijo nacido fuera del matrimonio es ilegal. No sea burro, no diga estupideces decimonónicas.

DAVID BATICÓN

hombre, mencionar una supuesta "ley natural" en todo esto es poco serio: apela ud a entidades metafísicas que pertenecen al ámbito moral y religioso pero no al jurídico...

DAVID BATICÓN

sr, no acuse ud de ignorante a los demás cuando ud , es obvio, que en materia filosófica hace aguas...a no ser que confunda ud la filosofía con la religión y el dogma.

DAVID BATICÓN

sr, no acuse ud de ignorante a los demás cuando ud , es obvio, que en materia filosófica hace aguas...a no ser que confunda ud la filosofía con la religión y el dogma.

DAVID BATICÓN

sr, no acuse ud de ignorante a los demás cuando ud , es obvio, que en materia filosófica hace aguas...a no ser que confunda ud la filosofía con la religión y el dogma.

Satur

Mis conocimientos estan ligados a la Auditoria de cuentas,por tanto no soy experto en Ley Natural, pero me gustan las palabras de Sócrates, Platón, Aristóteles, los estoicos, la moral de jurisprudencia,desde el derecho de Roma a hoy. Tomás de Aquino y San Agustín también aportan,supongo. Lo importante, me sumo a sus razonables conclusiones no debe estar reconocido en la Constitución.

YVAN ECARRI

No, no debe estar; pero tampoco debería estar el matrimonio heterosexual por las mismas razones: porque la constitución es para limitar los poderes del Estado frente al individuo, no para otorgarle derechos al ciudadano.

Satur

Los homoxesuales se han apropiado de la palabra matrimonio, un contrato entre un hombre y una mujer,patente y marca reconocida.. Me parece que estan los gays en su derecho de set reconocidos. Existen otras palabras como unirse,enlaces ,parejas etc. No son lo mismo las chutes que las merinas. El idioma es rico en palabras,matrimonio es la familia reconocida en todo el mundo,en todas las culturas. Los progres y su falta de respeto por los demas...

YvÁN ECARRI

No es cierto, nadie se ha "apropiado" de nada. ¡Como los concepto fueran propiedad!

A pesar de la etimología de la palabra matrimonio, lo relevante no es el significante sino el significado. Si el significante fuera lo realmente importante, "colorado" sería tanto rojo como verde, azul o amarillo; los "esclavos" sólo serían originarios del noreste de Europa y más le valdría a usted no "trabajar", porque eso es etimológicamente una tortura que consiste en crucificar a alguien en una cruz formada por tres palos. El argumento etimológico de "matrimonio" es un bodrio rayano en la ridiculez.

Ahora bien, entrando al fondo de la cuestión: en un modelo de sociedad anarquista, cualquier tipo de acuerdo que las partes convengan libremente es válido haciendo innecesaria la categorización a priori. Lamentablemente no estamos en una sociedad anarquista sino en una donde los Estados intervienen y regulan. En este contexto, hay dos posibilidades: mantener el mismo nombre para el contrato entre hombre y mujer y el de personas del mismo sexo,o tener nombres distintos.

Si se tiene el mismo nombre, basta una sola norma e implícitamente se reconoce la igualdad de todos ante esa norma (salvo que la norma en si misma pervierta este supuesto). Si se tiene dos nombres, entonces: o bien se tienen normas distintas, lo cual violaría el principio de igualdad ante la ley; o se refiere un caso a la normativa del otro. Estoy diciendo que una ley de "unión civil" tendría que limitarse a decir: "la unión civil entre personas del mismo sexo tendrá la misma consideración y efectos que el matrimonio".

Muchos conservadores inconfesos insisten en mantener dos conceptos separados no por razones lingüísticas sino porque tienen la firme intención de que se regulen de manera distinta y se otorguen distintos deberes y derechos a las parejas heterosexuales y homosexuales (porque, claro, los homosexuales no son moralmente equiparables a los heterosexuales) ¡A ese extremo llega la falta de respeto de los conservadores!

Satur

Cuando un consumidor se acerca a un Super ,entiende que la marca no es un simple nombre ,se asocia a una idea ,a un producto,es un elemento lingüístico simbólico,claro todos tienen los mismos derecho a vender huevos,pero los productos no pueden copiarse los nombres unos a otros. Un emprendedor no puede abrir un negocio y ponerle Mercadona,ni copiar su logotipo. Sin entrar en complejas valoraciones morales ,yo quiero saber si es una pareja binaria,que elementos tienes. Mira por donde a los progres le gusta mi marca entre tantos sinónimos ,que ellos pueden tomar. Quieren llamarse igual que yo,con mi nombre y apellidos,pues eso no es posible.

YVAN ECARRI

¿Dice usted que un concepto como "matrimonio" es tan específico como una marca como "Huevos La Finca" y no tan general como el concepto "Huevos"? Usted perdone. Para que algo sea una marca debe primero identificar un NEGOCIO, un PRODUCTO o un grupo de productos. En el concepto de marca está implícito el de propiedad privada: la propiedad sobre los factores que diferencian el producto marcado de otros similares. No se puede registrar como marca un concepto. Yo no puedo ir al registro de marcas y pedir que me reconozcan la propiedad sobre el agua. ¿Un contrato de trabajo es una marca? ¿Un contrato de compraventa es una marca? ¿En general: cualquier tipo de contrato es una marca?

En el fondo estamos otra vez dando vueltas sobre un problema lingüístico: usted rechaza la idea de extender el concepto de matrimonio por que quiere "conservar" la idea de pareja reproductiva. Yo insisto en que es más importante preservar la igualdad jurídica que preservar el concepto lingüístico, pero si no podemos llegar a un acuerdo, le propongo otra solución: abolir el matrimonio y crear una nueva institución de carácter general tanto para parejas homosexuales como heterosexuales que se llame "unión civil". De esa forma preservamos la igualdad ante la ley y preservamos la pureza del concepto "matrimonio".

En cuanto a la pretensión de los progres de llamarse igual que usted con su mismo nombre y apellido, afortunádamente no puedo hablar en nombre de los progres, porque no soy uno de ellos. Lo que sí pretendo es la igualdad jurídica, mientras que usted evidentemente pretende una desigualdad jurídica porque no le gusta que yo haya estado casado en matrimonio igual que usted. ¿Por qué le molesta que yo estuviese en matrimonio? ¡Porque quiere excluirme a mi de los deberes y derechos que se derivan de esta relación para "conservar" el valor lingüístico de la palabra!... O tal vez el argumento lingüístico es sólo una excusa... ¿Aceptaría usted abolir el matrimonio y promulgar una ley general de uniones civiles?

Alguien normal

Al señor que anda por aquí comentando en favor de la homosexualidad.
Dice que:
"lamentablemente no estamos en una sociedad anarquista" . ¡Bravo! hasta los homosexuales reconocen la excelencia de vivir sin cadenas y en pleno ejercicio de derechos individuales.
Dice que:
"en una sociedad anarquista, cualquier acuerdo que las partes convengan libremente es válido haciendo innecesaria la categorización a priori. " (¡Bien! Este LGTB es mejor libertario que muchos de por aqui.

Ahora bien, ¿porque ud, entonces, acusa de "falta de respeto" a los liberales conservadores por opinar distinto ? Uno de los pilares del derecho del individuo es la libertad de opinar distinto . ¿No es la minoría homosexual el grupo que se embandera en la activa guerra de la "igualdad de derechos" ; entonces porque busca el reconocimiento"oficial " de privilegios de grupo?
Lo que los activistas realmente quieren es el sello oficial de aprobación de la homosexualidad como forma de propagar su estilo de vida, esencialmente para lograr "beneficios sociales" del gobierno progre , que nos obligaran a pagar a la gran mayoría.

Los que los activistas quieren y nefastamente lo están logrando, es imponer la "enseñanza" oficial en las escuelas, de un estilo de vida devenido "letal" en la época del Sida. Esas mismas escuelas que han fracasado lamentablemente en lograr educar a nuestros hijos .

Si es usted realmente liberal, debería buscar "vivir y dejar vivir" . Lograr su individualidad sin pretender coaccionar al resto de la sociedad a adoptar una estructura que solo obstaculizara su estilo de vida y conducirá probablemente a un colapso social.
No olvidemos las enseñanzas de la historia ante la coacción de algunas minorías en busca de privilegios, sobre la mayoría silenciosa. Y la historia siempre se repite.

YVAN ECARRI

Sí, usted puede opinar distinto, pero si usar la palabra "matrimonio" para referirse al matrimonio homosexual es una falta de respeto (problema lingüístico), establecer una discriminación ante la ley por razones lingüísticas (problema jurídico) debería ser evidentemente ofensivo, no sólo para los que quedamos del lado discriminado de la ley sino para todos los que defienden la igualdad jurídica. Como he dicho antes: o el matrimonio se norma en condiciones de igualdad o no se norma. Yo soy partidario de que no se norme y que sea el derecho privado el que obligue, pero una vez que aceptamos que el Estado defina la norma, tiene que ser universal. Por eso reitero mi propuesta: deroguemos el matrimonio y que sólo hayan uniones civiles para todos.

YVAN ECARRI

Olvidé decirle:

La homosexualidad no es simplemente un "estilo de vida". Mi estilo de vida es completamente distinto al de otros homosexuales. Cuando usted dice "estilo de vida" parece que se refiere a una construcción del caracter o de comportamento, resultado de hábitos, educación y que puede ser "corregido". La homosexualidad conjunto de inclinaciones y conductas que responden a una configuración fisiológica particular. Los estudios sobre las causas neuro-biológicas de la homosexualidad son bastante contundentes y los dimorfismos neurológicos conocidos entre homosexuales y heterosexuales son cada día más claros.

Su argumento es que los LGBTI intentamos difundir un estilo de vida que aumenta el riesgo de contagio del sida (y por consiguiente es dañino para la sociedad) ¿Y cuál es el problema? Si sólo nos contagiamos los que llevamos ese estilo de vida, usted puede estar tranquilo, no se va a contagiar. Esto sería un vicio y no un delito. ¿Sabe usted la diferencia entre vicio y delito? El vicio sólo daña al que lo practica, mientras que el delito daña a los demás. No practique sexo homosexual, viva y deje vivir.

¿Supone usted que por difundir la homosexualidad y que esta sea aceptada algunas personas van a "aprender" a ser gays y van a asumir ese "estilo de vida" dañando a la sociedad en su conjunto? Puede usted quedarse tranquilo. Todos los estudios sobre modificación de la orientación sexual han demostrado ser inefectivos. Aunque es posible en algunos casos reprimir el COMPORTAMIENTO, la orientación sexual obedece (como he dicho antes) a estructuras neurológicas particulares. Le refiero a los estudios de LeVay sobre la región INAH3, los estudios de Wilson y Rahman sobre los mecanismos hormonales del desarrollo embrionario que intervienen en la diferenciación neurológica sexual y afectan la orientación sexual y la identidad de género y muchos otros que concluyen que LA HOMOSEXUALIDAD NO SE APRENDE.

Los únicos "privilegios" que reclamamos los homosexuales son la igualdad ante la ley y la misma protección que cualquier ciudadano. ¿Tengo que recordarle que en España nos llevaban presos a los homosexuales por la ley de vagos y maleantes, también llamada de peligrosidad social hasta 1978? Otra cosa es que los colectivistas de izquierda hayan sabido capitalizar el desprecio de los conservadores hacia los homosexuales para engatusar a las personas LGBTI y venderles "libertades civiles" a cambio de sacrificar otras libertades. Eso no es culpa de las personas LGBTI, es culpa de los socialistas. Hay que devolverle al movimiento LGBTI el caracter LIBERAL que tuvo en sus orígenes. Stonewall fue un acto anarquista y el Gay Pride fue una reivindicación de libertad y de igualdad ante la ley hasta que la izquierda la convirtió en una fiesta populista.

Usted me acusa de "coaccionar al resto de la sociedad a adoptar una estructura que solo obstaculizara su estilo de vida". ¿En qué consiste esa coacción? Las personas LGBTI no vamos a punta de pistola obligando a nadie a ser LGBTI,

Usted se queja de la educación pública. Yo también me quejo de la educación pública, lo ideal sería que no hubiera educación pública, pero una vez que tenemos al maldito Estado metido en el asunto, algunas personas pretenden que se eduque sobre la base del rechazo y el odio contra los homosexuales y eso no es aceptable. Algunas personas quieren que se enseñe que la homosexualidad es un "defecto de carácter" o una "enfermedad" y por consiguiente debe ser corregido y eso tampoco es aceptable y lo peor de todo es que esas mismas personas se quejan de que los demás "IMPONEMOS" nuestro estilo de vida porque no se permite libremente que ellos impongan el suyo.

Mr Natural.

Creo Yvan ambos coincidimos en defender ideales en una realidad imperfecta.
El suyo es lograr el reconocimiento ante la ley de la comunidad homosexual, razón que no alcanzo a entender en nuestro occidente cristiano , que las zquierdas paradojicamente devaluan . ( leaseJose Benegas)
Aquí nadie los arroja de las azoteas ni los flagela en nombre de Alá. Nadie los oprime ni los condiciona al ostracismo social, por el contrario, son ustedes notorios grupos minoritarios que andan manifestándose por las calles, vociferando a ultranza contra el resto de los semovientes y ni por azar quisiera cruzarme en su camino.
Como idealista Ud tiene algo que desearía para todos los ancap y miniarquistas del IJM ; tiene convicción , fe y valor por su causa, Saludos

YVAN ECARRI

Es cierto que en este momento, circunstancialmente, los homosexuales disfrutamos en España de más libertades que nunca antes. No queremos volver a situaciones menos favorables. La defensa de una libertad conseguida es una reivindicación permanente porque la libertad, si no se defiende, se pierde.

Por otra parte, todavía existen muchas manifestaciones de violencia material y coacción objetiva contra las personas LGBTI. Yo sostengo que no necesitamos una ley particular para resolverlo sino que necesitamos una sociedad menos agresiva y menos coactiva. Si todo el mundo educara a sus hijos bajo la premisa de "vive y deja vivir" nuestra vida sería mucho más sencilla, pero reconozco que muy probablemente existen incentivos antropológicos para la violencia y la coacción contra cualquiera que sea visto como "diferente".

YVAN ECARRI

Es cierto que en este momento, circunstancialmente, los homosexuales disfrutamos en España de más libertades que nunca antes. No queremos volver a situaciones menos favorables. La defensa de una libertad conseguida es una reivindicación permanente porque la libertad, si no se defiende, se pierde.

Por otra parte, todavía existen muchas manifestaciones de violencia material y coacción objetiva contra las personas LGBTI. Yo sostengo que no necesitamos una ley particular para resolverlo sino que necesitamos una sociedad menos agresiva y menos coactiva. Si todo el mundo educara a sus hijos bajo la premisa de "vive y deja vivir" nuestra vida sería mucho más sencilla, pero reconozco que muy probablemente existen incentivos antropológicos para la violencia y la coacción contra cualquiera que sea visto como "diferente".

Satur

Cuando se registra una marca privada,son las leyes quienes públicamente la protegen,pero volviendo a la palabra matrimonio estaríamos ante una marca no registrada pero usada siempre como la unión de un hombre y una mujer para tener/no tener descendencia. Respetar a los otros es también respetar su identidad,es decir a un hebreo no le debes copiar la estrella de David para la lucha antiviolencia de genero,ni a un cristiano la cruz latina como símbolo de ateísmo militante,ni el cava puede ser presentado como champan etc . Los gays tienen su bandera arco iris ,señal de identidad pues igual encuentren algo que defina la unión entre dos hombres y dos mujeres y obtengan los beneficios jurídicos y fiscales que les correspondan. Me gustan algunas de sus explicaciones,vive y deja vivir es un buen lema. Pero respetando su identidad los argumentos científicos que me indican las razones de ser diferentes son muy dudosos ,pero no es mi especialidad. Por su nivel elevado,supongo que no le agradaran esas fiestas degradantes del orgullo gay con sus secuelas conocidas. Saludos

Cesar

Cita el articulista al jurista austriaco con pretensiones de filosofo, Sr Kelsen : “El derecho regula su propia creación y el estado se crea y vuelve a crearse, sin cesar, mediante el derecho. Constitución, ley, reglamento, acto administrativo y sentencia, acto de ejecución, son simplemente los estadios típicos de la formación de la voluntad colectiva en el Estado moderno” (Kelsen, 2001)

NO, NO y NO señor Kelsen . Ud debió huir del nazismo pese a crear el sistema jurídico ad hoc del totalitarismo. Esa ley positiva que usted , sin eufemismos, afirma "forman la voluntad colectiva que como el estado se crea y vuelve a crear" Lo ha dejado bien claro Kelsen , la intención de su sistema es sojuzgar coactivamente al colectivo. Ese colectivo que ahora debe acatar bajo severas penas de prisión la ley administrativa de USA, esa ley que dio a luz las ocho mil fojas, de apretada grafía y asfixiante regulación que pone al contribuyente en el estrés de no saber jamas si esta obedeciendo al pie de la letra con sus obligaciones fiscales. . - ¡Como se va cerrando el lazo del Rey en torno al cuello de los contribuyentes para que sostengan un estado elefantiasico!

"Estadios de la voluntad colectiva" (?) ¿Se refiere a la voluntad popular de una democracia? Que perogrullada políticamente correcta señor Kelsen ! Y lo ha logrado! Esta mentira se nos ha inculcado desde hace casi un siglo mediante la divulgación hasta el hartazgo por todo medio de prensa oficial, medio privado con publicidad oficial y/o con prestamos de bancos oficiales (En resumen toda la prensa)

Es la sociedad civil y abierta la que se crea según las directivas de la Ley Natural o Consuetudinaria. El Estado se va creando como una patología de la sociedad libre y tiene sus propio código genético legal. Un ordenamiento jurídico derivado de la inventiva del legislador. Una ley positiva que lo único de positivo es su accionar directo, coactivo, sesgado de poder y monopólico.

Perdón estaba ocioso este domingo. me enardece seguir padeciendo a Goebbels, y me desquito con los amables foristas.

YVAN ECARRI

Muchas gracias, César, por su comentario. Me parece sumamente interesante. Frente al positivismo de Kelsen encontramos la corriente político-social, de la cual Duverger es un autor representativo, que sostiente que no se puede estudiar el derecho constitucional sin estudiar primero las instituciones políticas. Estoy citando a Castillo. Tanto los positivistas como los político-sociales suponen la existencia del Estado y se limitan a estudiar cómo se elabora el derecho. Este es un acto descriptivo y no prescriptivo.

Yo coincido con usted en la apetencia por una sociedad libre de Estado. Me parece que es el único modelo éticamente aceptable porque es el único donde se respeta la voluntad individual, sin embargo, los procesos de formación de derecho ocurren, haya Estado o no, por razones antropológicas.

Cuando usted cita a Kelnsen y habla de "estados de la voluntad colectiva" debe entenderse en el mismo sentido que se entiende la temperatura: como una magnitud que se refiere al sistema pero que no puede ser observada directamente en ninguno de sus elementos; y de ninguna manera como un absoluto entificado. En otras palabras, no hay un ente que encarne esa voluntad. Por consiguiente, no debería tratarse como un absoluto del cual emerge la norma sino como si se tratara de la voluntad de los vecinos de un edificio en relación con los temas de convivencia. Esto es sin duda la forma consetudinaria de crear derecho a partir de la costumbre y si yo no me equivoco, a eso se refiere Kelsen cuando dice "El derecho regula su propia creación y el estado se crea y vuelve a crearse".

En cuanto al concepto de derecho natural, convengamos que es aquel derecho inherente a todo ser humano. ¿Pero cuál es el origen de esos derechos? Tomás de Aquino teoriza sobre un origen divino: Dios establece un orden que se expresa a través de la naturaleza y el hombre, al establecer la norma, tiene que apegarse a esa ley natural. Yo rechazo ese concepto.

Como lo expreso en mi artículo, entiendo el orden natural como el resultado de las fuerzas que operan en el ser humano al igual que en el resto de la naturaleza, que se expresan en comportamientos de colaboración y competencia resultado de la evolución y que tienden a equilibrios biológicos y físicos. Para mi es importante la idea de que el Estado es una variación resultante de esas mismas fuerzas y es un punto de equilibrio, aunque seguramente subóptimo (y no deseable). Desgracadiamente, la naturaleza y la sociedad humana no son llanas, no son pendientes suave y sin baches sino que son rugosas, convolucionadas, con lomas y valles pronunciados y lo que llamamos Estado tiene la pinta de ser uno de esos valles de donde tendremos que salir empleándonos a fondo.

Es muy probable que mi interpretación de los filósofos esté sesgada por mi formación como ingeniero. Le pido disculpas.

Cesar

Gracias Yvan por su respuesta , Comprendo su posición de positivista lógico, como ingeniero, Tengo igual formación terciaria, (Cs naturales) pero el método científico como razonamiento, solo me ha planteado dudas y mas dudas. Existe desde Popper en adelante (Kuhn, Lacatos , Feyerabend y el genial Zanotti entre otros ) enorme literatura al respecto.
Mi síntesis a la fecha ( Nullium in verba) es solo perplejidad ante la vida . Prefiero aceptar el mundo desde el mundo de la vida no desde la racionalidad de lo científico porque se ha convertido en el instrumento de sumisión del nuevo "sacro" Estado (Feyerabend) y este lo utiliza funcionalmente (mediante los mandatos de la ley positiva) para borrarnos todo indicio remanente de libre albedrío y masificarnos en la esclavitud de lo colectivo. Ratizinger decía que la razón debe verse desde el contexto histórico. Kuhn afirmaba que solo razonamos desde el "paradigma" de precomprension de nuestra época. Debemos recordar que el mundo copernicano se burlaba del precedente ptolemaico. Pero apareció después Einstein y derrumbo todas la cientificidad precedente. Hoy el paradigma que nos inculca la política, es el Estado benefactor y omnicomprensivo respaldado por la "razón científica " , es el positivismo inapelable y coactivo de sus leyes confeccionadas a medida por el benevolente legislador. Como hombre libre no solo dudo, lo veo sumamente peligroso.

Satur

Por los restos arqueológicos encontrados,Roma tenía un nivel de vida muy sofisticado. El nivel de vida ,se iguala en España pasados los 1000 años para las clases bajas. Cuando un colectivo,ha conseguido los derechos que se proponía,no debe sumarse a la cultura progre y estadista ,quitando sus simbolos ,imponiendo una ideología en los medios,educación etc . Si al final se impone la otra cultura, las fiestas del orgullo gay ,desaparecen y volverían a perderlo todo.

YVAN ECARRI

Estoy de acuerdo, cualquier reivindicación más allá de la libertad para desarrollar la propia vida es innecesaria y además inmoral.

Una ideología es un conjunto de conceptos y emociones que prescriben cómo debe comportarse un grupo. A mi me preocupa delimitar donde termina la información y dónde comienza la ideología (es decir, dónde comienza la parte prescriptiva). Si yo digo "el género es un constructo social" no estoy haciendo ideología. Si yo digo: "el género es un constructo social y por lo tanto la gente debe ser tratada de forma neutra" sí estoy haciendo ideología. La comunicación de información relativa a la homosexualidad no debe entenderse como ideología a menos que se imponga con carácter normativo.

Yo reivindico la libertad de cada familia a educar a sus hijos según les plazca. También reivindico la libertad de las personas LGBTI para informar y tratar de convencer a tantos como se pueda de que la homosexualidad, la transexualidad y la intersexualidad son resultado de procesos naturales y no constituyen en si mismas vicios (ni mucho menos delitos). Evidentemente, la existencia de "educación universal y obligatoria" normada por el Estado es un problema. Cuando esa educación se excede de lo puramente informativo y se convierte en "deber ser" viola la patria potestad. Informar sobre lo que es la homosexualidad o la transexualidad por si mismo no es ideologización. Naturalmente, cada familia debería ser libre de escoger si quiere que sus hijos aprendan que la tierra es plana, que las vacunas causan autismo, que los gobiernos nos rocían desde los aviones o que sólo los niños tienen pene y sólo las niñas vagina.

En cuanto a los "derechos conseguidos", hay que acotar dos cosas: Primero, que la libertad que no se defiende se pierde. Esto no sólo es válido para el tema LGBTI, es un concepto general que deberíamos tener en cuenta para no dar por sentado que las libertades que hoy tenemos todos las vamos a seguir teniendo mañana. Yo soy un exilado venezolano y para mi esta idea de que la libertad se pierde si no se lucha por ella es una realidad dolorosa.

Segundo, que a pesar de los avances en materia de libertades, todavía existen miedos atávicos e incluso odio contra las personas LGBTI. Puedo entender que esos miedos responden a causas antropológicas, pero esos miedos atávicos deben ser combatidos con más información. Por ejemplo, me parece perfectamente válido que se diga "hay niñas con pene y niños con vagina", porque eso es un hecho objetivo en todo caso excepto el tautológico. ¿Cuál es el caso tautológico? El que define niño o niña según se tenga pene o vagina; pero la ciencia reconoce que la presencia de pene o vagina no es suficiente para determinar el sexo de un individuo (se puede ser genéticamente varón y no tener pene, se puede ser genéticamente mujer y no tener vagina). Por este tipo de afirmaciones nos tachan de "progres" y de "hacerle la cama al marxismo", pero eso es un muñeco de paja.

berdonio

Sr. Ecarri, estoy básicamente de acuerdo con usted. El problema siempre es el Estado y la uniformidad de criterio que impone, inevitable fuente de agravio para alguien. Pero enzarzados en estatales debates insolubles, pues sólo habrá paz cuando desaparezcan todas las coacciones y nadie pueda utilizar nuestro dinero para obligarnos a oír -con mejores o peores razones, qué más da- lo que no queremos, podemos caer en la trampa de reclamar normas universales cuando nos conviene nada más y hacernos los despistados si no. Porque para que la norma universal y abstracta impere lo primero es comenzar a desmontar el Estado, no lo último.

Quiero decir que padecemos un estado de permanente disputa y desconfianza que nos condiciona fatalmente y enfrenta nuestros distintos intereses, el Estado; enfoquémonos como libertarios en combatirlo y en tratar de persuadir a nuestros afines de que lo mejor para todos es renunciar a la agresión y punto. Los sermones están de más. Los miedos atávicos e incluso el odio contra las personas no deben ser combatidos por la fuerza ni con meras informaciones no deseadas. Usted y yo podemos odiar lo que queramos, lo que no podemos es agredir a nadie. Punto.

Me importa un rábano que a usted le parezca perfectamente válido que se diga "hay niñas con pene y niños con vagina". Si a mí no me da la gana de que usted les dé clases de sexualidad a mis hijos, no tengo por qué darle ninguna explicación por muy objetivo y científico que usted sea y aunque me jure que no tiene la menor intención de obtener rédito político alguno.

YVAN ECARRI

Sí, estoy de acuerdo. Como he dicho antes, todo el mundo tiene derecho a las creencias que prefiera siempre y cuando todos estemos de acuerdo en no imponer nuestras creencias, no agredir y no coaccionar. Si una comunidad quiere aislarse completamente del tema LGBTI tienen perfecto derecho. Yo sostengo que eso no es posible (por ejemplo: cómo evitar adquirir bienes o servicios prestados por personas LGBTI directamente o como empleados de otras personas) y además no es económicamente beneficioso (por las mismas razones que impedir el libre comercio internacional es dañino para los habitantes de ambos países). Un modelo donde cada quien pueda convivir con ciertas personas y no otras aceptando relaciones comerciales me parece más plausible.

berdonio

Claro que sí. Nada más absurdo, nocivo y rechazable que ese tipo de actitudes prejuiciosas que estoy seguro desaparecerían -o se autorreprimirían en el peor de los casos- en una sociedad libre por la desastrosa cuenta que traen. En una sociedad libre ¿quién iba a perder el tiempo discutiendo sobre qué es un matrimonio o sobre penes y vaginas si la cuestión careciese de consecuencias políticas? Por eso digo que no es necesario combatir ningún prejuicio –todos de clara génesis y sentido político- sino liberalizar sin complejos la sociedad, esto es, condenando a rajatabla cualquier agresión.

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