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El secuestro ¿legal? de un niño

La policía sueca entró en el avión que iba a salir con destino a India, detuvo a Christer y a Annie y se llevaron a su hijo Dominic. Les retiraron la custodia del niño y, a día de hoy, sólo pueden visitarle durante una hora cada cinco semanas y nunca en Navidades, puesto que en Navidades los trabajadores de los servicios sociales están de vacaciones.

¿Su delito? Educarle en casa.

Los Johansson se casaron en la India, lugar de origen de Annie, pero se trasladaron a Suecia tras el terremoto de 2001. Allí nació Dominic, quien tiene nacionalidad sueca, igual que su padre. La familia planeaba mudarse de nuevo a la India, donde iban a trabajar como misioneros enseñando técnicas de auto-suficiencia en orfanatos y decidieron educar a su hijo en casa porque consideraron que no merecía la pena escolarizarlo para el poco tiempo (meses) que les quedaba en el país. Pero el todopoderoso Estado sueco decidió que esto era intolerable, a pesar de que el homeschooling era legal en aquel momento en Suecia.

Parece ser que el homeschooling está pasando por un momento difícil en distintos lugares del mundo. Alemania castiga duramente la educación en casa con multas, prisión y retirada de custodia. El gobierno inglés estuvo a punto de intensificar su regulación imponiendo un registro obligatorio y controles varios tras la publicación en 2009 del polémico informe Badman.

España sigue sin posicionarse respecto de la educación en casa y, a pesar de la extensa jurisprudencia favorable a esta opción educativa, algunas Comunidades Autónomas se empeñan en regularla. En Andalucía, una circular interna de la consejería de educación equipara la educación en casa con el absentismo escolar. Cataluña, en su nueva ley de educación, permite la educación no presencial como supuesto excepcional y bajo “determinadas circunstancias”. Habrá que ver en qué se concretan estas “determinadas circunstancias” cuando se produzca el desarrollo de la ley. En Galicia, se está debatiendo un anteproyecto de ley de atención a la familia por la que la falta de escolarización pasaría de ser un mero factor de “riesgo” a ser, directamente, causa de desamparo del menor. Desde la Asociación para la Libre Educación estamos trabajando para que este anteproyecto no salga adelante con su actual redacción.

Y Suecia va camino de convertirse en una segunda Alemania en lo que a libertad educativa respecta.

En diciembre de 2009, el Tribunal Administrativo de Estocolmo determinó que los servicios sociales habían actuado correctamente al retirar la custodia de Dominic, puesto que el niño no estaba escolarizado ni vacunado. Al Tribunal no pareció importarle lo más mínimo el hecho de que ni la escolarización ni la vacunación fueran obligatorias. Pero en junio de 2010, la nueva ley sueca de educación dedicó dos de sus 1500 páginas al homeschooling estableciendo que, para educar en casa, deben darse “circunstancias excepcionales”. La asociación sueca de homeschoolers trabajó duramente para evitar que la ley fuera aprobada, pero nunca consiguieron una reunión con el Ministro de Educación. Sorprendentemente, los miembros del Parlamento debían votar la ley de educación en su totalidad y únicamente una parlamentaria votó en contra de toda la ley al estar en profundo desacuerdo con sólo dos de sus puntos: la obligatoriedad de la escolarización infantil (de niños de 3 a 6 años) y la nueva regulación del homeschooling.

Parece ser que en Suecia no se aplica la máxima romana de que no hay crimen ni pena sin previa ley. De modo que los Johansson no pueden irse a vivir a India y sólo pueden ver a su hijo durante una hora cada cinco semanas.

Aquí puedes firmar la petición para que el Estado Sueco devuelva a Dominic a sus padres.

Y aquí podéis ver fotos de Dominic antes y después de ser secuestrado por el Estado. Una imagen vale más que mil palabras.