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¿España, la Florida de Europa? Más bien, Venezuela o Argentina

Los habitantes de Florida que ganan menos de 6.800 euros pagan el 10% de impuestos federales sobre la renta, los que ingresan entre 6.800 y 67.500 € pagan entre el 15 y el 25%, si las rentas son entre 67.500 y 308.000, los tipos se mueven entre el 28 y el 35%, y el tipo máximo es del 39,6% para las rentas superiores a 308.000 euros. En España, mientras, los que ganan menos de 17.700 euros pagan un 24,75% de IRPF nacional, los que ingresan entre 17.700 y 53.400 entre el 30 y el 40%, las rentas de entre 53.400 y 300.000 pagan entre el 47 y el 50% y el que gane más de 300.000 euros tendrá que ingresar a hacienda el 52%.

En el Estado de Florida, los impuestos sobre la renta a nivel estatal están prohibidos por su constitución. En España, todas las comunidades autónomas cobran impuestos sobre la renta a sus habitantes. La comunidad autónoma con menores tipos es Madrid, con un mínimo de 23,9% y un máximo de 51,5% y una de las que más grava, Cataluña, posee un tipo mínimo de 24,75% y un máximo de 56%.

El impuesto de sociedades en Florida a nivel federal es del 15% para aquellas empresas que tengan beneficios inferiores a 38.000 euros. Si son superiores, entre 38.000 y 250.000, tributarían entre el 18 y el 34%; y únicamente las empresas con beneficios por encima de los 14.000.000 pagarán el 35%. A esto hay que sumar que el Estado de Florida tiene un impuesto de tipo único para las sociedades de 5,5% y que las empresas tienen importantes desgravaciones fiscales. Sin embargo, en España, a la espera de la reforma fiscal, toda empresa que obtenga beneficios inferiores a 300.000€ paga el 25% y las que lo tienen superiores, el 30%.

El impuesto sobre las ventas, más conocido como IVA, en Florida no existe para todos los productos y para los que están gravados es de entre el 6 y el 7,5%. En España, este impuesto es del 21%, aunque algunos bienes o servicios tienen un tipo reducido del 10%.

En Florida, el gasto público es de 160.000 millones de euros para una población de casi 20 millones de habitantes frente a los 450.000 millones de España para 47 millones, casi un 20% más por habitante. La deuda pública en Florida es de 170.000 millones y en España hemos llegado la estratosférica cifra de 1 millón de millones o lo que es lo mismo 1 billón de euros.

Los derechos de propiedad son respetados y la corrupción, aunque elevada comparado con otros estados de Estados Unidos, es pequeña si la comparamos con otros países. En España nunca hay suficiente dinero público porque los políticos quieren gastar más y más dinero, los propietarios son maltratados con multitud de regulaciones e impuestos y la corrupción es frecuente .

Las empresas se crean en Florida con bastante facilidad en no más de 5 días, mientras que en España las empresas con capital nacional tardan en torno a 1 mes y las que tienen capital extranjero y tienen suerte, 3 meses.

El mercado laboral en Florida, al igual que en todo Estados Unidos, es bastante libre. La intervención del Gobierno en los pactos privados entre empresarios y trabajadores es casi inexistente mientras que en España está hiperregulado y no existe libertad para contratar o ser contratado en las condiciones que las partes acuerden.

Por estas razones, la renta per cápita de los habitantes de Florida no ha dejado de crecer desde 1990, aunque hubo un retroceso únicamente en el año 2009 debido a la crisis, ascendiendo hoy a 32.000 euros, y la tasa de desempleo es del 6,2%. Por el contrario, España está estancada económicamente, posee una tasa de paro de más del 25% y una renta per cápita de 20.100 euros, un 37% menos que la del Estado de Florida.

España podría ser la Florida de Europa, como muchas personas aseguran, pues posee las condiciones climáticas necesarias para convertirse en un país rico gracias a su potencial turístico tal como hicieron los estados del Sun Belt de Estados Unidos, que crecieron entre 1990 y 2000 por encima de la media nacional. Para ello, habría que disminuir radicalmente el gasto público e impuestos, reducir las regulaciones a la mínima expresión y salvaguardar la propiedad privada y los contratos. Un buen comienzo podría ser crear alguna Startup City disruptiva y libre en España como expusimos en el comentario anterior.

Sin embargo, mientras España sea un país que vive bajo un infierno fiscal, haya escasa libertad económica, donde los políticos tienen barra libre para despilfarrar el dinero de los contribuyentes y se maltrata a las empresas y ciudadanos con un sinfín de trabas burocráticas, dicha posibilidad debe ser calificada de utopía, pues, de seguir así, lo posible y lo probable, sin que ni siquiera llegue a Gobernar la izquierda radical, es que terminemos pareciéndonos a la actual Venezuela o Argentina.