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¡Especuladores, llévense su dinero de España cuanto antes!

La situación económica europea actual es tremendamente delicada. El rescate de Grecia y la insolvencia de Irlanda han puesto de manifiesto la verdadera viabilidad de las economías periféricas, los llamados PIIGS. Portugal parece ser el siguiente en declarar su insolvencia y la situación con España es incluso más crítica, ya que la magnitud de este rescate sería difícilmente abordable por el resto de los socios europeos.

Pocos se fían ya de las finanzas de los PIIGS, en especial la de España. El tan cacareado Fondo de Rescate de 750.000 millones de euros se presenta como insuficiente para salvar la situación española. En realidad, este Fondo no llegaría ni a unos 350.000 millones de euros en caso de tener que rescatar a España.

Poco ha tardado el Ejecutivo en culpar a los especuladores de todos los males de España y en hablar del famoso “ataque especulativo”, que encarece la deuda y desestabiliza los mercados. Cualquier cosa antes que admitir su responsabilidad. Como si los problemas de España viniesen de tener unos puntitos más de deuda… En fin, que ya sabemos que para el gobierno todo aquel que compra deuda nacional es un inversor, y todo aquel que la vende o no compra es un malvado especulador que quiere hundir a España.

En realidad, sí que dependemos de los inversores/especuladores. Son los únicos que pueden salvarnos. ¿Cómo? ¿Comprando deuda nacional? No, todo lo contrario: llevándose su dinero de España inmediatamente. Cuanto más rápido, mejor. Ya tardan.

Hay dos principales motivos por los cuales esta huida de capitales sería un beneficio para todos.

El primero, porque es imprescindible dejar de financiar los despilfarros del gobierno español con cargo a nuestra riqueza. Es necesario que los inversores protejan el dinero y la riqueza de los depredadores estatales. Más adelante, cuando los tiempos les sean más propicios, podrán volverlo a traer, invirtiendo en España y enriqueciéndonos a todos. Pero ahora hay que evitar a toda costa que el gobierno siga dilapidando su riqueza para cumplir con sus objetivos partidistas, electoralistas y particulares, que no coinciden especialmente con los de los ciudadanos de a pie. En el momento en que una gran parte de inversores huya de España, al gobierno no le quedará más remedio que fomentar medidas que reviertan la situación: menos impuestos, menos burocracia, menos regulación y más seguridad jurídica.

El segundo y no menos importante motivo por el cual los especuladores deben abandonar sus inversiones en España es que de esta manera se forzaría al gobierno a realizar verdaderos cambios estructurales ante la amenaza de poder quebrar. Cambios que incluso un gobierno populista como el actual no podrá evitar. Ya hemos visto algunos de ellos, como la supresión de los ministerios de Vivienda e Igualdad. Cosa que parecía imposible estando un Ejecutivo tan marcadamente socialista como el actual en el poder. Pero no ha tenido más remedio. Y es que el actual Estado del Bienestar es insostenible. Simplemente. Sólo puede perpetuar sus crecientes funciones mediante más deuda y más afán recaudatorio… hasta la quiebra definitiva del país (ya se sabe que en algún momento las deudas se tienen que pagar con riqueza real). Así que la única salida que tendrá si no recibe financiación extra será limitar sus funciones si no quiere entrar en default.

Lamentablemente, esta parece ser la salida que nos queda a los españoles: que los inversores ayuden a que los Estados se limiten.