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No puedo respirar

Eric Garner era un negro de cuarenta y tantos años, bastante alto, con algo de sobrepeso y que para sacarse algo de dinero se dedicaba a vender illegal cigarrites; o lo que es lo mismo: vendía tabaco sin cumplir con la normativa que el Estado impone a esta mercancía.

Ya le habían detenido bastantes veces por ello, y al parecer por delitos igual de graves, tal como conducir sin carnet o estar en posesión de marihuana.

Hace unos meses este señor fue sorprendido de nuevo por la policía vendiendo tabaco en frente de una tienda en Nueva York. No tengo claro si la policía le intentó detener por ello o fue a raíz de la discusión que se entabló entre ellos por este motivo. El hecho es cuando le intentan esposar Eric se resiste y uno de los policías le intenta reducir utilizando una llave de judo, que seguramente unida a su sobrepeso y el asma que padecía le terminó produciendo la muerte.

Hace unos días un Gran Jurado decidió que el caso no merecía ir a juicio y, por tanto, que el policía no había cometido ningún delito al realizar la detección de vendedor de tabaco.

Hasta aquí lo hechos tal como los he podido recoger de los diferentes medios que han tratado la noticia, casi todos ellos de la forma más superficial y amarillista posible. Por suerte a las noticias les acompaña un vídeo donde cada uno puede sacar sus propias conclusiones sobre la actuación de la policía.

Por lo que he podido ver en las redes sociales, y dadas las numerosas manifestaciones que se han producido en Estado Unidos, la opinión general es que el policía se extralimitó y tenía que haber respondido ante un tribunal de la decisión de reducir a este señor del modo en que lo hizo. De hecho el lema de las manifestaciones hacen referencia a las últimas palabras que el vendedor de cigarrillos pronunció antes de morir: "I can’t breathe".

A mí también me parece que utilizar la técnica del estrangulamiento en un caso como este, donde el detenido estaba empleando una resistencia más bien simbólica, es totalmente desproporcionado y que obedece más al impulso del policía de utilizar una técnica contundente, al ver que la persona le supera en tamaño por bastante, que a que sintiera en algún momento que su seguridad, o la de sus compañeros, estaba en peligro.

En lo que no estoy de acuerdo es responsabilizar únicamente al policía de todo este embrollo. El policía detiene a este señor porque una ley impedía vender tabaco tal como lo estaba haciendo. Una vez que pones a una persona en la ilegalidad por algo tan absurdo como vender una mercancía, no puedes responsabilizar simplemente al que realiza la detención si algo va mal.

A Enric Garner nadie le tendría que haber detenido ese día, ni le tendrían que haber detenido en otras muchas ocasiones (provocándole la animadversión que se ve claramente en el vídeo contra los agentes). Este señor no era un delincuente, ni tendría que haber tenido ningún problema con la policía si no fuera porque la sociedad le puso fuera de la legalidad con leyes absurdas, que no quiso, o no estuvo en disposición de cumplir.

Fruto de la esquizofrenia de la sociedad se creó un hashtag en Twitter (#crimingwhilewhite) donde personas blancas reconocían haber cometido delitos similares sin que la policía los detuviera. Al parecer esto demuestra que el problema en Estado Unidos es el racismo de la policía, y no que se considere delito algo que claramente no lo debería ser, ya que es confesado en público por sus autores sin que ocurra nada.

Pues aunque aceptáramos que la policía aplica las leyes a rajatabla en el caso de los negros, mientras no lo hace en el caso de los blancos, no haríamos más que reconocer que al permitir al gobierno que establezca prohibiciones sobre comportamientos que no perjudican a nadie (delitos sin víctima), lo que estamos haciendo es proporcionar un arma muy poderosa a quienes ostentan el poder para discriminar a una parte de la sociedad sobre otra.

Por supuesto nada de esto es debatido en ninguna parte y todo volverá a quedar en un asunto racial. Se seguirá legislando con nuevas leyes antitabaco, y sobre otras drogas, para que ciertas elites puedean dormir mejor pensando que todos vamos a respirar aire cada vez más limpio y vamos a ser más sanos, aunque sea a costa de que más personas tengan que ser reducidas a la fuerza y dejen de respirar.