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Puerto Rico, otro fracaso del intervencionismo

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Grecia está en la disyuntiva de salir del euro y recalar en las garras de Rusia y China o que lo rescate Europa con medidas de ajuste y austeridad.

El ex economista jefe del Banco Mundial Joseph Stiglitz decía recientemente que los Estados Unidos tenían que rescatar a Grecia. Detrás de esta absurda idea está la disyuntiva de que aquel país salga del euro y recale en las garras de Rusia y China, por un lado, o que lo rescate Europa con medidas de ajuste y austeridad, que Stiglitz rechaza. Sea como fuere, no mucho después el presidente de la Comisión Europea proponía cambiarle a los Estados Unidos Grecia por Puerto Rico.

El Estado libre asociado a los Estados Unidos aparece en los medios de comunicación asociado a Grecia, porque se encuentra ante dificultades parecidas. Puerto Rico participó de la prosperidad de posguerra, con crecimientos del 6 al 10 por ciento anual hasta la crisis del petróleo. Aquél parón introdujo la recesión en el Puerto Rico contemporáneo, pero el crecimiento volvió hasta finales de los 70′. En las dos siguientes décadas, Puerto Rico perdió su capacidad de crecer de forma acelerada.

El final de la Guerra Fría llevó a los Estados Unidos a cerrar sus bases en Puerto Rico. Esto hizo que se fuera todo el personal federal, que no pagaba impuestos al IRS por los ingresos generados en aquél país. Por otro lado, en 2006 se puso fin a las desgravaciones que realizaba a las empresas, y muchas de ellas abandonaron Puerto Rico. Además, en 2007 estalló la crisis inmobiliaria, más dura allí que la que vivió los Estados Unidos. Desde 2006 la economía no ha dejado de decrecer.

Los ingresos públicos han caído, y Puerto Rico ha recurrido a la deuda para financiar los déficit. La deuda, en realidad, ha crecido de forma acelerada en las últimas dos décadas: desde 1997 nunca ha crecido a un ritmo menor al 7,2 por ciento, y la producción no le ha acompañado a esos ritmos. Los últimos presupuestos llevaban el marchamo del keynesiamismo: El gasto público iba a contribuir a sacar al país de la recesión. Esa prosperidad de la mano del gasto público no ha llegado, mientras la deuda ha crecido hasta niveles insostenibles. Un 72 por ciento no nos parece mucho, pero el gobernador de Puerto Rico ha reconocido que el país no puede hacer frente a esa deuda. La capacidad de pago de la deuda no es una función lineal de su peso sobre el PIB; depende de la capacidad del país de generar riqueza e ingresos públicos.

Uno de los motivos por los que Puerto Rico no tiene capacidad para devolver esa deuda es su fuerza laboral. En los Estados Unidos trabaja un 63 por ciento de la población, mientras que en Puerto Rico sólo lo hace un 40 por ciento, según un informe elaborado por Anne Krueger. La Oficina de Estadísticas Laborales de los Estados Unidos ofrece otras cifras: 59 y 35 por ciento, respectivamente.

Uno de los motivos es que, según Krueger, se impone el salario mínimo federal de los Estados Unidos, que es equivalente al 77 por ciento de la renta per cápita (28 por ciento en los EEUU). Eso quiere decir que la ley prohíbe a trabajadores y empresarios llegar a un acuerdo por debajo de ese límite, y que esta situación está muy extendida. Puerto Rico ejemplifica el absurdo del salario mínimo, que deja fuera del mercado a personas que desean trabajar, e impide proyectos empresariales viables. Por otro lado, los costes laborales son muy altos. Las horas extra se pagan al 150 por ciento, y los costes de despido son mayores que en el gran país vecino.

Además, “los trabajadores no quieren aceptar empleos, porque el Estado de bienestar les otorga generosos beneficios, que a menudo exceden lo que pueden ganar con empleos de salario mínimo”. Y cita un caso típico, según el cual un empleado puede llevarse a casa 1.159 dólares, pero la misma persona sin trabajar lograría beneficios por valor de 1.743.

La energía la distribuye una empresa pública, Prepa, y los costes son muy superiores a los de los Estados Unidos, lo cual daña la competitividad de toda la economía.

Los portoriquenses abandonan el país por la falta de oportunidades. La población decrece desde 2005. Según un informe de Pew Research Center, Puerto Rico ha perdido 144.000 personas, el equivalente al 13 por ciento de la fuerza laboral, desde 2010. El 42 por ciento de esos emigrantes citaron el empleo como su principal motivo de abandono del país. 

5 Comentarios

  1. Cuando la fuente de ingresos
    Cuando la fuente de ingresos de un territorio es existir para mantener un status quo ( Estado libre asociado, en este caso, la UE en el caso griego ), entonces los ingresos son literalmente infinitos.
    Con ingresos infinitos no hace falta cálculo económico. El intervencionismo se caracteriza por interferir la capacidad de cálculo económico y arruinar la economía, lo que le supone un freno, ahora bien, con una economía de ingresos infinitos, no hay freno alguno.

  2. Comparto plenamente el
    Comparto plenamente el análisis; solo me ha sonado raro el gentilicio de Puerto Rico (puertorriqueño o portorriqueño).

    • Hola Carlos, los hay más
      Hola Carlos, los hay más éxoticos
      Gentilicio Puerto Rico: puertorriqueño, -a, portorriqueño, -a, boricua, borinqueño, -a, borincano, -a

  3. Coincido con el articulista
    Coincido con el articulista que la crisis de Puerto Rico es igual a la de Grecia. Es cierto, el origen es el mismo, gobiernos despilfarradores e intervencionistas (en castizo: populismo al estado puro).
    También es cierto que es absurda la idea de Stiglitz que Estados Unidos debería “rescatar” a Grecia. (El doble discurso es patología de los noveles , Krugman incluido.) No dice este señor que para la FED inundando el mercado internacional con su moneda franca (representa el 85% de la divisa de comercialización mundial ), es muy fácil prestar los 82.000 millones de dólares que necesitan esos insolventes empedernidos de Syriza , sin mayores consecuencias en la estabilidad inmediata de esta moneda Pero para el BCE imprimiendo euros que representan el 42% de la divisa de intercambio mundial esta cifra podría traer consecuencias inesperadas para la UE .
    Esta diferencia de proporciones no es lo peor. Lo grave es que Bruselas o Merkel mejor dicho , sabe que aceptar un tercer rescate a Grecia sin que los griegos garanticen realmente mejorar su competitividad , déficit publico, etc , sería acceder a la extorsión de un Tsipras lo que abriría la caja de pandora política de donde saldrían victoriosos los eurófobos Iglesias o Le Pen en Francia.
    Por otra parte Bruselas en el presente contexto de gobiernos díscolos, no vislumbra una mas estrecha unión europea como consagró el Tratado de Roma. Una mayor integración monetaria conduciría a una mas eficiente y predecible integración política. Pero eso sería tan improbable como lograr que Mas hable de integrar su coto de caza con España.

  4. Holá! Saben se es permitido
    Holá! Saben se es permitido traducir este contenido y publicalo en mi sitio en portugues?


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