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Respuestas de un economista austriaco a preguntas que nada tienen que ver con la economía

Hace un par de semanas, Francisco Capella (en adelante, el preguntante), conocido miembro de este instituto, dedicó un comentario a formular preguntas a economistas austriacos, supongo que con la "intención" de que se le respondiera. Hasta el momento de escribir estas líneas, nadie ha picado en ese cebo, así que como modestamente me considero economista austriaco, trataré de responder a aquellas de sus cuestiones que me parecen relevantes desde el punto de vista de teoría económica.

Porque una de las primeras cosas que hay que plantearse, y que quizá explique la ausencia de respuesta por parte de economistas austriacos a los interrogantes planteados, es hasta qué punto son relevantes las cuestiones para un economista. De hecho, creo que tal listado de preguntas se puede plantear por igual a un astrofísico, a un ingeniero de Minas o a un músico profesional.

Lo primero que debería entender el preguntante es hasta dónde llega el ámbito de la teoría económica. Los teóricos economistas nos conformamos con entender y explicar los fenómenos económicos: valor, precio, salario, tipo de interés... No es nuestra ambición explicar las conductas de los seres humanos, ni lo que les mueve a hacer una cosa u otra. Por ello, que la acción sea intencional es irrelevante para el economista, y corresponde al preguntante explicar de qué forma quedaría alterada la teoría económica si la acción fuera no intencional en vez de intencional. El preguntante asume que los economistas austriacos asumen que la acción humana es intencional, cuando tal asunción no es necesaria; así que es su asunción la errónea.

No me resisto a referirme a la preocupación del preguntante por los animales: hasta donde alcanzo, la evidencia empírica es abrumadora al respecto de la ausencia de fenómenos económicos visibles en el ámbito animal. Así que no sé muy bien que tendría que explicar la teoría económica al respecto.

En todo caso, hay una serie de preguntas que sí me parecen relevantes para la teoría económica, y a las que trataré de dar respuesta.

¿Los hechos de las ciencias sociales son exclusivamente lo que la gente cree o piensa? ¿Las ciencias sociales sólo tratan con el interior de la mente humana y no con hechos externos objetivos?

Como se ha dicho, la teoría económica trata de explicar los fenómenos económicos. Ello parte necesariamente de la observación de la realidad. El economista observa la existencia de precios o de salarios, o la quiebra de una empresa, y trata de explicarlos, para lo que utiliza y desarrolla la teoría económica. Por tanto, las ciencias sociales no tratan solo de lo que la gente cree o piensa, sino principalmente de hechos objetivos.

¿Cómo sabes que en el ámbito de la acción humana no hay constancias? ¿Es algo a priori o ex ante? ¿Es una afirmación apodíctica o hipotética? ¿Lo has observado o tal vez medido de algún modo? (...)

Como es sabido, la razón por la que no se puede aplicar el método científico en las ciencias sociales, en particular en la teoría económica, es que no se puede asumir la constancia en el tiempo de las relaciones entre las variables independientes y las explicativas. Por tanto, lo relevante no es si hay o no constancias en el ámbito de la acción humana; lo relevante es preguntarse si se puede asumir tal constancia.

El economista no discute la existencia o no de constancias, ni se lo plantea. Ahora bien, dado que el individuo es la causa única de los fenómenos económicos, y que las preferencias del individuo varían en el tiempo (como también afirma el preguntante en otra parte del cuestionario), no se puede asumir la constancia en las relaciones ni en las variables. Esto es todo lo que se necesita saber para descartar el método científico. El que dichas constancias puedan existir en algún caso específico, no habilita la viabilidad del método científico para el desarrollo de la teoría económica.

¿El conocimiento científico en economía no sirve para predecir nada en absoluto con ningún nivel de precisión y seguridad? ¿Y si los individuos son impredecibles individualmente pero predecibles estadísticamente? ¿Es lo mismo afirmar la no existencia de regularidades que reconocer que puede ser muy difícil conocer esas regularidades? ¿Hay constancias en otras ciencias humanas como la medicina? Si ciertas industrias, como la del seguro, utilizan de forma fiable estadísticas sobre cosas que a la gente le pasan, ¿no será posible emplear también datos estadísticos sobre lo que la gente hace? Cuanto más conozcamos de un individuo y sus circunstancias, ¿no podremos predecir y controlar mejor su conducta?

En primer lugar, el preguntante no debería confundir ciencias sociales con ciencias "humanas" o lo que considere que es la medicina. La medicina es una disciplina sujeta al método científico, en que se pueden asumir la constancia en las relaciones, aun admitiendo que éstas puedan ser complejas. La causa de la medicina no es la acción humana, sino más bien el cuerpo humano, que es esencialmente inanimado y cuyo funcionamiento responde a leyes físicas, químicas y biológicas, no económicas. Es por ello que las estadísticas constituyen una herramienta útil para esta disciplina, lo mismo que para la actividad del seguro. No creo que al preguntante haya que explicarle la diferencia entre sucesos de clase y sucesos singulares.

En todo caso, hay que insistir en que la explicación (y eventual predicción) del comportamiento del individuo no es el objeto de la teoría económica, cuyo ámbito es mucho más modesto y reducido: explicar los fenómenos económicos.

¿Puede predecir algo la teoría económica? Sí, pero con una asunción muy fuerte y que no se va a cumplir: que nada más cambie. Por eso, los teoremas económicos añaden la coletilla "que al contrario" o "ceteris paribus". Ni siquiera una reducción de precios asegura un incremento de la demanda, como bien saben y sufren muchos empresarios.

¿Eres consciente de que quizás en tu teoría praxeológica faltan las nociones de intensidad y relevancia? ¿Qué pasa si lo que dices es verdadero pero impreciso? ¿Y si se trata de verdades irrelevantes?

La crítica de la intensidad y la irrelevancia se puede extender a cualquier disciplina científica imaginable. Al respecto de la irrelevancia, es un concepto subjetivo: las nociones que son relevantes para una persona pueden ser completamente irrelevantes para otra. Este artículo y el cuestionario del preguntante son una prueba obvia de tal subjetividad. La mayor parte de las cuestiones que parecen relevantes al preguntante en el ámbito de la teoría económica, son irrelevantes desde mi punto de vista.

Las eternas discusiones teóricas sobre la viabilidad y legalidad de la banca de reserva fraccionaria en un mercado libre, que tan relevantes parecen a muchos miembros del IJM, resultan irrelevantes para la mayor parte de la sociedad, pero no por ello dejan de tener interés para el científico económico. No creo que a Newton le preocupará mucho el número de manzanas que iban a caer en el mundo cuando decidió investigar la razón por la que caía al suelo.

Así pues, el papel del teórico económico no consiste en preguntarse si sus teorías son relevantes o no, o con qué intensidad aplican en un momento dado. Lo único que pretende es, una vez más, explicar un fenómeno económico observado. Es más bien el historiador el que, a la hora de buscar las causas de algún suceso, deba analizar cuáles de las teorías económicas disponibles son relevantes para dicho suceso, y con qué intensidad le afectan.

Algo parecido ocurre con la investigación básica y la investigación aplicada, con las que asumo familiarizado al preguntante. La investigación básica busca respuestas verdaderas con independencia de que la cuestión sea relevante o no en otros ámbitos. Lógicamente, el científico que sistemáticamente se pregunte por aspectos irrelevantes para el resto de la sociedad, debería terminar sin trabajo (o, alternativamente, con una subvención de algún organismo público).

Y aquí lo voy a dejar. Confieso que las preguntas de mi querido Paco Capella, el preguntante, ni me han incomodado ni, desgraciadamente, me han sacado de mi zona de confort. Cuando empecé la lectura de su cuestionario, esperaba cuestiones verdaderamente incisivas, pero sobre todo relacionadas con el ámbito que interesa al economista austriaco. No he encontrado muchas, y la mayoría de ellas ya estaban resueltas.

Ahora bien, sigo sin saber "si las partículas fundamentales entienden a otras partículas fundamentales porque son partículas fundamentales", aunque también desconozco por qué Paco le pregunta esto a los economistas austriacos.

¡Felices Navidades y próspero año 2015 a todos!