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¿Se puede seguir invirtiendo a largo plazo?

Una de las máximas de Warren Buffett es que uno debe invertir siempre a largo plazo, de forma que “si no te planteas mantener una acción 10 años, ni te plantees tenerla 10 minutos”. Llevo un tiempo largo dándole vueltas a la frasecita y no hace más que causarme problemas.

Empecemos por una industria cualquiera, la industria automovilística, por ejemplo: Si el coche autónomo sigue desarrollándose y se vuelve más fiable (y todo parece indicar que así será), muy posiblemente se reducirán el número de coches por familia (un mismo coche podrá llevar primero a uno de sus miembros al trabajo, y volver después a por el otro, o a por el primo o el vecino, para llevarlo también a trabajar), la industria de transporte de personas (taxis, autobuses, metro, etc.) se verá profundamente alterada, se reducirán los problemas de aparcamiento, como también  las multas por velocidad o los accidentes; muy posiblemente, tener un coche deje de ser una necesidad salvo para los “coleccionistas” y los actuales fabricantes de coches se conviertan en meros prestadores de servicios que ponen a tu disposición un automóvil de distinto tamaño y/o prestaciones, según el momento y/o la necesidad, a cambio de una cuota mensual. Todo ello hará que cambie por completo el negocio de estas compañías automovilísticas, como también el de los parkings, el de los talleres de reparación (mejores mantenimientos y menos accidentes, aunque más horas de uso medio por coche), el de los fabricantes de piezas y recambios, el de las compañías de seguros o el de quienes se ofrecen a recurrir las multas. También cambiarán por completo la configuración de las ciudades, y la logística y la distribución… ¿Cómo saber qué empresas de dichos sectores van a ser las mejor posicionadas dentro de 10 años, cuando “podamos” vender las acciones de ellas que compremos ahora?

Pero el mismo ejercicio se puede hacer con otras industrias y/o sectores: si las impresoras en 3D siguen desarrollándose y se vuelven más eficientes, versátiles y baratas (y todo parece indicar que así será), en unos años no necesitaremos ir a comprar un par de zapatos, unos pantalones o un jersey. Tampoco la mesa o la silla en la que me siento, los juguetes que les han traído a mis sobrinos los Reyes Magos o el tabique con el que quiero dividir el salón de mi casa para tener dos habitaciones en lugar de una. Dichos cambios afectarán a muchísimos fabricantes, constructoras y, de nuevo, a las empresas de logística y distribución. ¿Serán las expectativas empresariales de Inditex tan buenas cuando me pueda fabricar un jersey (o doscientos) en casa con una de esas impresoras y por poco dinero?

… Si la investigación con células madre sigue desarrollándose (y todo parece indicar que así será), en unos años (no demasiados) será habitual que nos comamos una hamburguesa sin haber tenido que matar a la vaca (como ya ha ocurrido) o un plato de espinacas sin haberlas cultivado. Ello supondrá un cambio radical en la ganadería, la agricultura, el procesamiento de alimentos, el transporte o la distribución… cambiando el lugar de residencia de mucha gente…

… Si la investigación en medicina y genética se sigue desarrollando (y todo parece indicar que así será), todos podremos disponer de nuestro mapa genético por poco dinero, y dispondremos de sistemas de monitorización permanente de nuestra situación física. Ello permitirá prevenir gran número de enfermedades, y facilitará su tratamiento cuando aparezca, lo que supondrá profundos cambios en el sector médico: hospitales, sociedades médicas, farmacéuticas o compañías de seguros… ¿quiénes serán las que mejor se adapten a un cambio que parece inevitable y radical?

… Si la sociedad de la información se sigue desarrollando (y todo parece indicar que así será), no sólo el sector periodístico habrá cambiado radicalmente en unos pocos años (más de lo que lo ha hecho hasta la fecha), sino también el mundo editorial, el educativo o el del entretenimiento (como ya está ocurriendo). ¿Qué empresas tiene la mayor probabilidad de estar a la cabeza en dichos sectores dentro de diez años?

…  Si la inteligencia artificial y el análisis de datos se sigue desarrollando (y todo parece indicar que así será), un gran número de sectores, y profesiones, se verán profundamente afectados: ¿serán necesarios tantos ingenieros, o arquitectos, o contables, o abogados…? Las empresas de ingeniería, consultoría, auditoría, servicios económicos o jurídicos sufrirán cambios radicales. ¿Hasta qué punto el talento humano del que disponen esas empresas ahora será relevante en el futuro?

… Si los sistemas de “cadenas de bloques” (o “blockchain”) siguen desarrollándose y perfeccionándose en el futuro (y todo parece indicar que así será), no sólo cambiará la configuración de la banca, sino también la de sectores como el de la abogados, o los notarios, o los registradores… y otros grupos de consumidores relevantes…  jueces…  funcionarios…

No digo que todos los sectores mencionados vayan a desaparecer o que todos se tengan que reinventar de igual manera, pero sí que se van a producir profundos cambios en todos ellos. Inevitablemente, gran parte de las ventajas competitivas de que disfrutan las empresas líderes actuales se habrán visto alteradas de manera radical a finales de los años 20 (sobre todo en los sectores “tradicionales”), y, con ellas, sus expectativas de negocio (para el lustro siguiente), lo que afectará a su valoración… ¿En qué empresas podemos invertir ahora teniendo cierta seguridad de que sus expectativas empresariales en 10 años van a ser iguales o mejores que hoy?

Ser un Warren Buffett de la vida era ya difícil hace diez, quince, veinte años; pero serlo ahora parece imposible: ser capaz de descubrir empresas con ventajas competitivas relevantes y sostenibles en un período en el que cambiará -lo queramos o no- la configuración del mundo y la vida del hombre en sociedad… en el que cambiaremos la forma de movernos, la forma de comer, de vestirnos o de disfrutar de nuestro ocio, en el que se desarrollará hasta límites no imaginados la “conexión” o “internet de las cosas”, en el que tendrán un papel muy relevante tanto la gestión de gran cantidad de información como los avances y logros de la inteligencia artificial…  

Quizás por ello nuestro amigo Buffett haya empezado a invertir en empresas como IBM… sólo quizás.