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Una moneda, dos precios

¿Se imaginan que un billete de euro emitido en Alemania tenga más valor que uno igual emitido en España? A continuación, les mostraré dos casos de estos fenómenos monetarios extraños, dos países en los que han circulado una misma moneda con dos valores diferentes.

El caso de Yemen

En 2014 comienza una guerra civil en Yemen en la que la parte noroccidental del país es tomada por los rebeldes hutíes. En esta zona de Yemen, en concreto en la ciudad de Sana’a, antigua capital de país, es donde estaba ubicado el Banco Central de Yemen (BCY). Durante dos años, el Banco Central de Yemen trató de mantener su imparcialidad en la guerra, pagando al Gobierno, incluido el ejército, independientemente de a qué facción apoyaba cada militar. En 2016, la sede del Banco Central se muda a Adén, ciudad del sur y zona controlada por el Gobierno reconocido internacionalmente. Así, al acabar 2016 Yemen tiene dos sucursales del Banco Central en dos ciudades controladas por cada una de las dos facciones.

En 2016, el BCY de Adén comienza a emitir de nuevo riales yemeníes. Esto no gustó a los rebeldes hutíes ya que, por definición, poseer un billete implica estar financiando al Gobierno que los emite, esto es, que los rebeldes estarían financiando a sus enemigos. Así es como los rebeldes empiezan a repudiar todos los riales yemeníes emitidos con posterioridad a 2015. Esto ha producido una brecha entre los tipos de cambio de los dos riales que circulan en Yemen. Dado que el stock de billetes anteriores a 2016 es fijo mientras que el stock de billetes posteriores a 2015 va in crescendo con el paso del tiempo, los riales antiguos cotizan a un precio superior a los nuevos.

En resumen, el sistema monetario de Yemen se ha dividido en dos en función de la edad de los billetes.

El caso de Irak

En 1991, el entonces presidente de EE. UU., George Bush padre, retiró a las tropas estadounidenses de Irak una vez consiguió expulsar al ejército iraquí de Kuwait. El régimen de Sadam Hussein queda tocado económicamente debido a los embargos y sanciones de la ONU. Debido a estos, el régimen se ve incapaz de abastecerse de papel moneda de su proveedor en Reino Unido y comienza a emitir dinares localmente con ayuda de impresoras chinas. Estos nuevos billetes no consiguen cotizar al valor del antiguo, conocido como dinar suizo, posiblemente debido a la mala calidad de estos y la facilidad con la que se podían falsificar ya que no contaban con marcas de agua ni otras medidas de seguridad. Para mayo de 1992, los dinares nuevos ya habían perdido un 66% del valor respecto a los antiguos, los dinares suizos.

En 1993, el régimen de Sadam Hussein decide repudiar el dinar suizo y dar un plazo para su conversión por los nuevos. Además, cierra la frontera norte del país ya que una gran cantidad de los dinares suizos eran propiedad de jordanos que hacían negocios con Irak, así como también de emiratíes, palestinos y kuwaitíes. Sin embargo, algo extraño sucedió. A pesar de haber sido repudiados los dinares suizos por el Banco Central de Irak, estos siguieron circulando e incluso mantuvieron teniendo valor. Durante la década de 1990 y principios de los 2000, el valor del dinar suizo en realidad aumentó, no solo respecto a los dinares de Saddam sino incluso contra el dólar estadounidense.

El caso iraquí muestra que no es necesario el apoyo de un Gobierno o Estado para que una moneda tenga valor.

Comentarios

Eduardo Aguilar Murillo.

Muy interesante y particular el tema.

Sir Trivaix

Hay cosas que no entiendo (pero debe ser normal). Lo que sí entiendo es esto:
"poseer un billete implica estar financiando al Gobierno que los emite."

El caso de Yemen. El caso de Iraq...
El caso de la Argentina orwelliana (más complejo aún): https://es.cointelegraph.com/news/orwell-argentina-pandemic-dollar-and-b...

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