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La gaya ciencia de Zapatero

El tal evento consistía en la alineación de dos liderazgos progresistas, una conjunción en tiempo y espacio de José Luis Rodríguez Zapatero y Barack Obama.

Superado el primer rubor, zarandeados por la asimilación, absurda, entre el baile elegante e inexorable de los planetas y el encuentro entre el garbo zumbón de Obama y el meneo robótico de Zapatero, rompimos todos a reír como niños, a mandíbula batiente. La Historia, dos veces y media centenaria del otro lado, y varias veces milenaria del nuestro, tampoco es que se fuera a revolver por el casto ayuntamiento de los dos líderes. Más y más pensamientos chocantes y absurdos, trufados de coñas y risas, corrían en las reuniones de trabajo, en los bares, en la calle, a costa del planetario encuentro de ambos dos, predicho por el oráculo pajínico.

Sí, ¡cuánto reímos entonces, ignorantes de nosotros! Porque es brava, atrevida y desenvuelta la ignorancia, quedamos todos en ridículo al pretender que era ella, la orácula, quien se había merecido la mofa, esta sí, de dimensiones astronómicas. Los ridículos fuimos nosotros, fue España entera. Porque no caímos en el significado profundo de sus palabras.

Este miércoles, el dirigente Zapatero, sin querer darse importancia, sin trompetas ni fanfarrias, ofreció todas las claves escondidas en la predicación de Pajín. En la sede de la ONU, la habitación más planetaria que nos permite esta vieja esfera, José Luis Rodríguez Zapatero proclamó a la rosa de los vientos que la actual crisis económica hunde sus raíces nada menos que en el cambio del clima.

Sí, señores. Aquél encuentro será planetario porque el discurso de Zapatero surge de las entrañas de la Tierra. Zapatero es el Zaratustra de la Gaya ciencia. O, más bien, de la Gaya teoría, que entiende que nuestro planeta es un ser vivo, con sus equilibrios internos y sus flujos constantes. Vivo y puñetero, como todos los demás. Y si se le toca la moral, se revuelve y nos atiza una crisis económica de Dios Padre y muy Señor Mío. Y así estamos.

¿Qué? ¿Entienden ahora lo del encuentro planetario?