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Menos libertad en Internet

Por desgracia, nada ha cambiado a mejor desde hace doce meses. Al contrario, la situación ha empeorado desde un punto que ya era pésimo. Son muchos los millones de seres humanos que no pueden disfrutar de un acceso a la red en libertad, y más de cien las personas que se han visto en prisión por oponerse en el ciberespacio a sus gobernantes. En la lista de gobiernos represores encontramos algo que también se repite de forma constante: está formada por dictaduras de signo comunista o que reprimen a poblaciones de mayoría musulmana.

En la primera de estas categoría entran desde tiranías que se mantienen en la máxima pureza de la hoz y el martillo, como Cuba o Corea del Norte, hasta otras que aunque no se definen como comunistas están más cerca de esta definición que de cualquier otra. Es el caso de Bielorrusia, país gobernado por un Alexander Lukashenko que recientemente decía de sí mismo que es mejor "ser un dictador que ser gay" . Aunque existen elecciones, en la última dictadura de Europa los tics de la época soviética siguen dominando la forma de ejercer el poder, y los opositores, en la red y fuera de ella, son reprimidos con dureza y muchas veces terminan en prisión.

Tampoco faltan los regímenes que han optado por una mezcla de comunismo político con ciertos niveles de apertura económica, como Vietnam, Birmania (gobernada por una junta de militares comunistas) o China. De este último país cabe destacar que es desde hace muchos años la mayor cárcel de internautas del mundo. En la actualidad, en el gigante asiático sufren penas de prisión 78 personas condenadas por el "delito" de expresarse a través de la red.

Entre las dictaduras musulmanas también hay variedad: suníes como Arabia Saudí y chiíes como Irán; teocráticas, como las dos anteriores, o laicas como Siria; del Golfo, como Bahréin, o del Asia Central como Uzbekistán y Turkmenistán; abiertamente anti occidentales, Irán y Siria de nuevo, o nominalmente aliadas de Europa y de EEUU, como la petro-monarquía más extensa de la Península Arábiga. A pesar de todas sus diferencias, comparten algo respecto a la red: cualquier represión es poca. Todo vale para impedir su normal desarrollo, desde la censura hasta la detención de internautas.

Las principales vícitmas de las tiranías que someten a las poblaciones de Arabia Saudí, Birmania, China, Corea del Norte, Cuba, Irán, Uzbekistán, Siria, Turkmenistán y Vietnam, Bahréin y Bielorrusia son sus ciudadanos, tanto los que se conectan (o quisieran hacerlos) como los que no. Pero también sufrimos los efectos de su represión quienes nos conectamos a internet en el resto del mundo. Se nos impide acceder a opiniones e informaciones independientes de esos países, así como comunicarnos con libertad con sus habitantes si es nuestro deseo. Nuestra libertad también está siendo restringida por esa colección de dictadores musulmanes y comunistas.