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El legado imborrable de Giancarlo Ibargüen

Una terrible enfermedad se ha llevado, con tan solo 53 años, a Giancarlo Ibargüen, un gran amigo del Instituto y un campeón de la libertad.

Fue un guatemalteco ejemplar, de una bonhomía insuperable, que dedicó su vida a hacer del mundo un lugar más libre, justo y próspero que el que se encontró. Sucedió al gran Manuel Ayau al frente de la Universidad Francisco Marroquín, ese milagro que resplandece en el páramo centroamericano.

Precisamente la educación fue el ámbito en el que dejó una huella indeleble, un legado que debe servir de inspiración a todos los liberales: Giancarlo creyó firmemente que lo peor que le podía pasar a la educación es verse sometida a las injusticias y limitaciones que, para sus destinatarios, se derivan de un monopolio estatal en la oferta. La enseñanza debía volver a estar en manos de la sociedad. Y puso todo su empeño en ello. Desde la UFM, por supuesto.

El rastro de su paso por España también es imborrable. Por su sencillez, sus continuas ganas de saber, su humildad, el interés en los demás y su desbordante optimismo. En el año 2011, su labor como rector en la UFM, caracterizada por su manera emprendedora e innovadora de entender la gestión y la evolución de un sector clave para la sociedad, le valió el reconocimiento del Premio Juan de Mariana a una trayectoria ejemplar en defensa de la libertad, otorgado por el Instituto Juan de Mariana.

Poco tiempo después, Giancarlo ayudó a impulsar en España el proyecto de educación online de OMMA, la startup que pretende expandir hacia el mundo virtual el lema que inspira los proyectos, acciones y objetivos de la Universidad Francisco Marroquín: "la enseñanza y difusión de los principios éticos, jurídicos y económicos de una sociedad de personas libres y responsables".

Y es que Giancarlo no dejó de honrar a su admirado Quijote: "la libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida".

Giancarlo Ibargüen Segovia, un campeón de la libertad. Descanse en paz.

Comentarios

Andy G
Creo que le habría gustado saber que es otra prueba más de que la "medicina oficial" (estatal) no hace mejorar a los pacientes de ELA, mientras algún continuador/reformador de los postulados de la Nueva Medicina Germánica del doctor Hamer (encarcelado en varios países europeos), como Enric Corbera, terapeuta de Barcelona, sí están logrando avances en detener esa enfermedad, y en la cura de otras enfermedades graves como el cáncer de pecho, etc. Por muy poco "científico" que suene con respecto a la medicina estatal, que como todo lo estatal suele ser veneno.
León Gómez Rivas
Próxima ya la Cena de la Libertad 2016, les ofrezco este recuerdo en homenaje a esa gran persona que fue Giancarlo, Premio Juan de Mariana 2011: https://www.youtube.com/watch?v=bbblIN4wCdM

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