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Países pobres, países ricos y acumulación de capital

Normalmente solemos pensar que la diferencia entre los países pobres y los países ricos proviene de la diferencia en el consumo. Siguiendo este razonamiento, los países ricos lo son porque consumen mucho y de esa manera crean puestos de trabajo, productos nuevos y riqueza.

La realidad es la contraria. Los países desarrollados consumen más en términos absolutos (más unidades monetarias si queremos), pero en relación con sus ingresos consumen menos. Es decir, los países pobres consumen toda su renta mientras que los países ricos no.

Veamos un ejemplo. Supongamos que un habitante de un país rico tiene un sueldo de 1500 euros. De esos 1500 euros consume 1350 euros y el resto lo ahorra. El habitante de un país pobre puede tener unos ingresos equivalentes a 30 euros pero los consume todos. El habitante del país rico consume un 90% de sus ingresos mientras que el pobre consume el 100%.

¿Cuál es la consecuencia de este hecho? Básicamente que los países pobre no acumulan capital y, por lo tanto, son mucho menos productivos.

Pongamos el ejemplo de Robinson Crusoe. Robinson tiene una producción de 10 manzanas diarias. Las coge con las manos y durante el día se las come. Un buen día Robinson se da cuenta que si tuviera un palo podría coger más manzanas porque podría llegar más alto en el árbol y coger manzanas a las que ahora no llega. Estima que podría coger unas 15 manzanas sin problemas. Pero para ello necesita tiempo para hacer el palo. Concretamente necesita un día entero para elaborarlo. ¿Qué deberá hacer? Como el día que esté haciendo el palo no podrá coger manzanas, deberá “ahorrar” las manzanas que necesitas para sobrevivir un día, es decir, 10 manzanas. Si acumula 10 manzanas podrá estar un día sin coger más manzanas y podrá dedicarlo a hacer el palo. ¿Qué significa esto? Que Robinson deberá dejar de consumir 2 manzanas durante 5 días para poder acumular esas 10 manzanas.

En el ejemplo anterior, ¿qué es realmente el palo? El palo es lo que llamamos un bien de capital. Esto son bienes no de consumo pero que ayudan a incrementar nuestra productividad. Es decir, con los mismo inputs (horas trabajadas, por ejemplo) podemos tener más outputs (producción). Otro ejemplo de bien de capital es un tractor. Sólo hay que ver lo que un agricultor es capaz de producir con un tractor en comparación con lo que era capaz de producir con los sistemas primitivos de arado.

Por lo tanto vemos que lo que realmente hace ricos a los países son los incrementos de productividad, y estos dependen en gran medida de los bienes de capital y demás acumulación de capital.

¿Y cómo se acumula capital? El ejemplo de Robinson también nos da la respuesta: ahorrando previamente. Robinson necesita abstener su consumo para ahorrar y así invertir en la elaboración de su palo (bien de capital).

Esta es la principal razón que diferencia a países pobres y ricos: el ahorro. En los países ricos no se consume toda la renta. Este ahorro se pone a disposición de los intermediarios financieros que, a su vez, lo canalizan hacía los inversores que tienen proyectos en mente. De esta manera se incrementará la productividad y el bienestar de la sociedad.

Comentarios

berdonio

El artículo expone consideraciones tan sencillas, inapelables y generalmente ignoradas como la desnudez del rey del cuento. Porque, en distintas versiones, presiona la idea de que podemos levitar jalando del cordón de los zapatos.

Así, nos machacan con la tontería de que es preciso consumir para crear trabajo, que es como poner al carro a tirar de la mula. Si no hay trabajo es, obviamente, porque no hay acuerdo satisfactorio. Las partes sólo alcanzan un acuerdo mutuamente beneficioso si son libres de regatear sin previas líneas rojas impuestas por un tercero. Tales barreras intervencionistas sólo pueden tener un resultado: disminuir la posibilidad de convenio, o sea, de trabajo.

Tratar de compensar fomentando el consumo el trabajo destruido por la intervención política no puede ser más disparatado ni pernicioso. Si me pides diez monedas a cambio de un trabajo que la gente valora en cinco, no habrá negocio. Si convencemos a la gente para que consuma, para que pague doce y tú conserves el trabajo ganando diez, sacrificaremos a tu favor no sólo los intereses de clientes solidarios, sino también los de otros trabajadores que perderán sus puestos a menos que se inyecte nuevo dinero al sistema. Y si se hace perderás poder adquisitivo, tu sueldo de diez comprará por tres de antes. ¿Las gallinas que entran por las que salen? ¿Llegamos al mismo sitio que simplemente liberalizando el mercado? Ni mucho menos. Fomentando el consumo no sólo nos cargamos el ahorro, la fuente de futura prosperidad, sino que descoordinamos brutalmente el mercado con una sensación de falsa prosperidad inductora de errores garrafales causantes de posterior ruina y desempleo.

La intervención del mercado no mantiene salarios ni condiciones laborales dignas. Lo que hace es privilegiar relativamente a unos trabajadores (los mejor organizados políticamente) sobre el resto y empobrecerlos a todos en términos absolutos. Pretender unas condiciones laborales por encima de la ley del mercado significa que otros trabajadores deberán pagar la diferencia del modo que sea, porque la riqueza no cae del cielo, y una espiral a la baja de dichas condiciones indefectiblemente vinculadas a una oferta laboral en picado. No podemos huir de la ley del mercado, de nuestra dependencia de él. Podemos fastidiar el mercado y fastidiarnos nosotros.

Lo que ocurre es que el progreso científico-tecnológico y el mercado, en la medida que actúa, compensa el desaguisado y permite que la humanidad, a pesar de todo, prospere a trancas y barrancas. Pero, cuánto mejor podríamos estar si pensáramos un poco, me parece.

Cesar

Bravo Berdonio!

Cesar

Tan simple y clara verdad que la mayoría ignora . Excelente Juan.

zuppi

Hombre, es simple y es economía básica. Pero también es cierto que cuando uno tiene una renta muy baja, ahorrar es mucho más difícil.
En el ejemplo de Robinson Crusoe, éste tuvo que pasar hambre cinco días para poder ahorrar para el palo.
Es verdad que, una vez conseguido el palo, le es mucho más fácil ahorrar para conseguir días libres para hacer más cosas, pero el hambre inicial no se la quita nadie...

Pizarro

No mencionar que un país puede, además de consumir y de ahorrar, endeudarse, hasta el 100% de su PIB, por ejemplo, y los efectos distorsiónadores que dicha realidad introduce, deja la clase de economía sin utilidad.

Concerned Citizen

El problema es que, como dice Santiago Niño Becerra, el aumento de productividad necesita cada vez menos de que haya personas que presten servicios al inversionista. Gracias a la organización cada vez más eficiente de las empresas, el capitalista necesita menos personas para lograr que su inversión rinda, y los que necesita, salvo aquéllos que generan un alto valor añadido, pueden ser pagados cada vez menos (pura oferta y demanda). Por ello, la mayor riqueza no redunda en mayor bienestar general. Y no defiendo el socialismo sino la necesidad de un colchón para la gente que va siendo cada vez menos necesaria.

berdonio

Mayor riqueza, es decir, gran abundancia de bienes y servicios implica, abaratamiento de los mismos. Incluidos los bienes de capital. En consecuencia, más trabajadores por cuenta ajena, con creciente capacidad de ahorro y capitalización (formación, conocimientos técnicos y herramientas más accesibles), podrán convertirse en autónomos, en exitosos empresarios capitalistas independientes. Nadie necesitará que otro le contrate como simple mano de obra sin cualificar (eso pasará a la historia), pues cualquiera podrá agenciarse su propia carrera o fuente de recursos autónoma. No sé si me explico.

Nadie necesita ser necesario para nadie. Necesita que no le impidan valerse por sí mismo.

Un saludo a César.

Concerned Citizen

Pero es que los capitalistas no van a necesitar tampoco los servicios de tantos millones de autónomos. Van a tener que competir por ser buenos, bonitos y baratos. Una parte de esos profesionales autónomos prosperará bastante pero otra, significativa, va a hundirse o simplemente a sobrevivir en una condiciones más o menos precarias. Y todo por la nueva realidad económica, que viene para quedarse: tendencia a una automatización extrema, necesidad de acabar con la sobreproducción, saturación de nichos de mercado, extrema volatilidad, dificultades geoestratégicas, en suma, relativamente pocos pueden llegar a ser realmente prósperos, a base de ser ultra eficientes.

Cesar

Mira Concern Citizen, (or whatever your name) . Acostumbras hacer perder tiempo en este foro, a quienes como yo , ya lo hemos sufrido la semana pasada bajo tus cambiantes nicknames,. Lo patético, es que no intervienes para aclarar tus dudas , sino para intentaruna aburrida publicidad socialista a economistas cortesanos y desubicados de toda laya.
Ya al haberte aqui referido a ese espécimen de Santiago Niño Becerra , que sostiene la necesidad de una "renta básica universal" , esta todo dicho acerca de tu desforme e "insustentable" concepción de la economía.
Los trabajadores capacitados son una necesidad cada vez mayor para los "capitalistas" como tu les llamas a los emprendedores, En EEUU hoy se requieren con urgencia mas de tres millones de trabajadores operadores, tanto de maquinas como informáticos ( Washington post) , al alcance de quienes dediquen un curso de aprendizaje de solo cuatro meses.
Solo tù podrías hundirte ante tu imposible "sobreproduccion". Nadie con dos dedos de frente "sobreproduciria" nada, excepto irresponsables socialistas como tu admirado Santiago Niño, si estuviese frente a la manivela de la imprenta del banco central.
Si te gustan los anglicismos te diré : In order to learn You must to watch not only to see . Greetings from Cesar

Concerned Citizen

Gracias por hacerme ver lo que algunos me habían avisado: que entre los simpatizantes del instituto hay con frecuencia no diálogo con los críticos sino desprecio. Yo le estoy agradecido al instituto por haberme hecho más liberal; comparado con un socialdemócrata, quiero menos impuestos (como lo que hay en los países bálticos o en Hong Kong) y bastante menos regulación de la que hay. Pero, en vez de debate, en vez de decirme que estoy muy equivocado, me veo tachado de 'niño imbécil' y de 'socialista que hace perder el tiempo'. Entonces es cierto lo que me dijeron algunos sobre cierta jente del Instituto. Yo he argumentado más que los que me han respondido, y, por cierto, Niño Becerra sólo es considerado 'socialista' por los liberales más radicales, que tampoco argumentan contra lo que afirma. Pero entonces, ¿quieren ustedes dialogar con los que no piensan exactamente igual que ustedes o es este foro como los mítines de los partidos políticos (sí, yo también pienso que los partidos no sirven para nada), en los que el público meramente jalea los mismos mensajes sin apenas crítica? Por cierto, no he usado más que este nick en mis mensajes.

Concerned Citizen

Me alegro si va a haber millones de puestos de trabajo accesibles para la mayoría con una formación asequible. El quid es si eso va a compensar las pérdidas de empleos más 'convencionales'. Se dice que Detroit, tras años de hundimiento, está resurgiendo, pero las nuevas empresas, por ejemplo de software, emplean a mucha menos gente (y mucho más cualificada) que antes. Veremos si esto evoluciona hacia empleos para la mayoría, y con qué renumeración. Por otro lado, al hablar de sobreproducción, no me refería a lo que creo usted quiere decir.

Concerned Citizen

Y es que una empresa moderna debe ser ultra eficiente, y para ello debe pagar lo que sea necesario a aquéllos que le generan un alto valor añadido (a cambio de exigirles mucho, claro). Y en cuanto a los demás, pagar lo menos posible al menor número posible. Si puedo funcionar con dos operarios, mejor que con tres, aunque me saliesen baratos

berdonio

Supongamos que unos ángeles me regalasen una fabulosa cornucopia o fuente inagotable de bienes y servicios. Esto equivaldría a que por arte de magia me convirtiera en el súmmum de la eficiencia, en la perfección empresarial, vamos; en concreto, está claro que no necesitaría contratar a nadie para producirlo todo. Imaginemos además que soy muy malo y me propongo hundir a la humanidad en el desempleo. Comienzo por los taxistas, a los que tengo especial inquina. Inundo el mundo de servicios de taxi gratuitos y todos al paro. En un mercado libre, los ex-taxistas encontrarían nuevos trabajos sin problema, pero yo, encarnizado, voy clausurando cualquier posibilidad de empleo mediante el sencillo expediente de proveer gratuitamente de cualquier bien y servicio. ¿Quieres explicarme dónde narices está el problema? Todo el mundo estaría en el paro pero teniendo de todo. ¿No es eso algo parecido a un paraíso?

Concerned Citizen

Bueno, yo seguiré leyendo a Juan Ramón Rallo y estando de acuerdo en bastantes cosas y discrepando en otras. Muchas gracias