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Libros de texto: nada es gratis

Una de las últimas obras de Alberto Benegas Lynch, nuestro flamante Premio Juan de Mariana, se titula Nada es gratis. Bien harían en leerla los diputados de la Asamblea de la Comunidad de Madrid, que en los próximos días, con unanimidad búlgara, van a aprobar una ley que introducirá en la región un sistema de préstamo gratuito de libros de texto en los centros públicos y concertados. Los padres ahorrarán, según nos dicen, entre 250 y 300 euros al año por niño.

Pero, decíamos (al menos cuando el Estado anda por medio), nada es gratis. Y es que si seguimos la pista a esta información, y en palabras de los propios políticos promotores de la ley, la Comunidad de Madrid deberá dotar presupuestariamente este programa «con unos 40 o 50 millones de euros» anuales para cubrir los libros que se necesiten por deterioro o por ser textos no reutilizables. El Gobierno regional garantiza, en cualquier caso, que todos los alumnos que se inscriban en el programa dispondrán de los libros de texto "gratis" (ya sean prestados o nuevos si se diera el caso).

Curiosa gratuidad que le va a costar a los contribuyentes madrileños 40 o 50 millones de euros. Y es que las medidas "sociales" o bien son un embeleco (lo que se ahorran los padres de los alumnos en la librería lo pagan luego en impuestos) o bien resultan una flagrante injusticia (las personas sin hijos pagan los libros de texto a las que sí los tienen y los padres que hacen el esfuerzo de llevar a sus hijos a la enseñanza privada, además de tener que sufragar también el sistema estatal de enseñanza, ahora se enfrentan a la carga impositiva de este programa de préstamos).

Pero todavía más grave que lo anterior es que la inmensa mayoría de la sociedad acepte el sistema de enseñanza de oferta única: la que marcan los burócratas a través del currículo oficial. Un aro por el que tienen que pasar todos los centros, ya sean estatales o privados. Un único modelo educativo, decimonónico en el mejor de los casos, cerrado a toda innovación. ¿Por qué nadie se plantea que en un sistema de educación libre no estaríamos presumiendo de esta cutrez del préstamo de libros de texto sino de que los padres podrían elegir entre un amplísimo abanico de posibilidades, en muchas de las cuales el modelo de enseñanza aprovecharía la revolución tecnológica que estamos disfrutando: aumento de la calidad y reducción de costes, capitalismo, en definitiva?

Comentarios

anonimo
Pero por que os emperrais los liberalitos en destruir el trabajo de los que editan libros de texto que nadie compraria sino les obligasen... soys unos antisociales y deveriais avregonzaros.
Padre
Soy liberal, puedo decir. Sin embargo no coincido con vuestro análisis en este tema. En particular con el argumento de que se penaliza a las personas sin hijos. Primero porque la sociedad debería fomentar y proteger el hecho de tener hijos ya que es la esencia de su continuidad. Y segundo porque podría devolver el argumento: mis hijos cuando trabajen en el futuro que solo paguen mi pensión, de acuerdo?
ANDER PROPAGANDA
En el momento en que usted dice "la sociedad debería" y ese deber lo articula políticamente a través del Estado, usted deja de ser liberal por mucho que pueda decirlo. Es difícil saber quien es contribuyente o receptor neto de la intervención económica del Estado, pero desde esta perspectiva, esta claro que quien pague los libros de tus hijos es un perjudicado. Usted pretende tener hijos a costa de los demás. Apostaría a que no le gusta la idea de que los demás eligiéramos como y en que valores deben ser educados sus hijos en su totalidad, pero la idea de que le paguemos la educación que usted quiere para los hijos que usted ha decidido tener si le convence. Sobre lo segundo, esta claro que no es liberal. Lo normal es que un liberal este en contra de las pensiones publicas. Y siendo así, pretender que se devuelve un argumento apostando porque la pensión de uno se la paguen sus hijos... vamos que ni es liberal, ni sabe lo que es.
JLC
¿Es normal que se mantenga una industria que, de no ser por la obligación de comprar, NO existiría? Pedir que eso se desmantele NO es ser antisocial, sino todo lo contrario; háztelo mirar (o... Es que trabajas en una de esas editoriales y tenemos que garantizarte entre todos el pan?) Por otro, lado, y ante el otro comentario. Tus hijos, cuando trabajen, deberían pensar en pagar SU pensión, no la tuya ni la de los demás (y cuanto más tardemos en cambiar eso, más en la ruina nos meteremos) Mi total apoyo al artículo de IJM. Gracias y seguid así.

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