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Individualismo metodológico

Dentro de los grandes debates de la ciencia económica, la metodología ha ocupado un gran número de ellos. El más conocido fue el Methodenstreit entre el historicismo alemán y la primera Escuela Austriaca de economía, aunque hubo discusiones por el método de la economía mucho antes, e incluso siguen vivos [ver Huerta de Soto (1998)]. Puesto que con respecto al método aún no se ha alcanzado un consenso, este artículo pretende explicar brevemente las ventajas que el individualismo metodológico implica, en comparación a las limitaciones del holismo metodológico.

La mayoría de críticas provenientes del holismo hacia el individualismo metodológico se basan, por ejemplo, en que la abstracción del individuo como si fuera un átomo aislado no corresponde con la realidad, pues los individuos se relacionan y son influidos por la sociedad. Incluso, se llegar a afirmar que la sociedad es previa al individuo, que sin sociedad no hay individuo o que la sociedad es algo más que la suma de sus partes, como si constituyera un organismo independiente.

El atomismo nada tiene que ver con el individualismo metodológico que la Escuela Austriaca sostiene. Para Hayek (1948) habría dos tipos de individualismo: el verdadero, representado en el siglo XIX por Alexis de Tocqueville y Lord Acton, que supone al individuo como social y cree en las instituciones sociales y relaciones como consecuencia del orden espontáneo, y el falso, liderado por los pensadores franceses y continentales, imbuido por el racionalismo cartesiano que, en palabras del propio Hayek (1948, p.4), “debe ser considerado como una fuente del socialismo moderno tan importante como las teorías colectivistas”, pues creía en el diseño consciente de las instituciones sociales. Pero, para ser más precisos, podemos decir que existen dos clases: individualismo atomista y no atomista. El profesor Peter Boettke ha trabajado mucho en defensa del individualismo no atomista, que está a medio camino entre el atomista y el holismo. Este individualismo no atomista incluye el papel vital de las instituciones, a la vez que toma la acción humana como eje central y punto de partida para el estudio económico (Boettke & Rosolino A. Candela, 2015). Boettke (1998) se basa en la idea de incrustación (en inglés, embeddedness) de Granovetter (1985), para explicar que la acción individual se da dentro de un ambiente social e institucional, que condiciona la propia acción (Boettke P. J., 1998).

De lo expuesto, podemos concluir que el verdadero individualismo que defiende la Escuela Austriaca no es un individualismo alejado de la realidad, como el atomista, sino un individualismo que parte de la acción humana pero que entiende que no está aislada y vive condicionada por las instituciones que la rodean. Sin embargo, ¿por qué centrarnos tanto en el individuo? ¿No puede la sociedad considerarse como resultado superior?

Ante la idea de que la sociedad pueda considerarse como algo independiente al individuo o superior a él, Mises ([1957] 2007) afirma que los grupos no tienen existencia ontológica, y que además, son definidos de forma arbitraria por un observador. El historiador es quien establece a qué variables atender para separar ciertos individuos de otros y clasificarlos. Solo el individuo piensa y actúa, la sociedad no puede pensar o razonar (Mises, [1949] 1998). Es más, el concepto de sociedad es definido como la totalidad de relaciones humanas. En consecuencia, no puede ser una entidad en sí misma, sino que es un aspecto de la acción humana (Mises, [1957] 2007). No puede existir sociedad al margen del individuo.

Esto no es incompatible con afirmar que el individuo, de forma independiente, no puede alcanzar el grado de conocimiento que sí se alcanza de forma grupal. De hecho, esa es la tesis central de la teoría de la división del conocimiento hayekiana y la idea de orden espontáneo frente al racionalismo constructivista [ver Hayek, ([1973] 1998); ([1988] 1992)]. Pero no debemos olvidar que quien piensa no es el grupo o la sociedad, sino el individuo. De donde nace todo es del individuo, que gracias a la cooperación social y la división del conocimiento, puede alcanzar metas que serían imposibles en caso de hacerlo solo o en grupos más pequeños, a causa de su capacidad limitada para conocer (algo que Mises y Hayek comparten).

El individualismo atomista obvia el papel que juegan las instituciones y el entorno en el que se desarrolla la acción humana, por lo que a su vez obvia el resultado de acciones individuales pasadas que dieron lugar de forma espontánea a esas instituciones que hoy condicionan la acción. Por ello, podríamos decir que el individualismo atomista es estático, y como estático, se encuentra alejado de la realidad. El holismo se enfrenta a un problema epistemológico severo. ¿Qué es un grupo o una sociedad? Es dificil definirlo, ciertamente, porque es algo que elige el historiador cuando analiza el pasado. Además, refiriéndonos al grupo como ente que actúa, estaríamos ortongándole vida y esencia, cuando es evidente que solo el individuo tiene existencia ontológica.

El individualismo metodológico no atomista es dinámico, pues abarca no solo la acción presente, sino un marco institucional que es resultado de la suma de acciones pasadas. Además, cuenta con una mayor consistencia epistemológica, pues no cae en el error de creer que algo arbitrariamente definido como un grupo de individuos pueda tener existencia ontológica, y por ello piense, actue o razone.

Referencias

Boettke, P. J. (1998). Rational Choice and Human Agency in Economics and Sociology: Exploring the Weber-Austrian Connection. In H. Giersch, Merits and Limits of Markets (pp. 53-81). Berlin: Springer.

Boettke, P., & Rosolino A. Candela. (2015). What is Old Should Be New Again: Methodological Individualism, Institutional Analysis and Spontaneous Order. Sociologia, 2, 5-14.

Granovetter, M. (1985). Economic Action and Social Structure: The Problem of Embeddedness. American Journal of Sociology, 91(3), 481-510.

Hayek, F. A. (1948). Individualism and Economic Order. Chicago: The University of Chicago Press.

Hayek, F. A. (1973/1998). Law, Legislation and Liberty (Vol. I). London: Routledge.

Hayek, F. A. (1988/1992). The Fatal Conceit: The Errors of Socialism. London: Routledge.

Huerta de Soto, J. (1998). The Ongoing Methodenstreit of the Austrian School. Journal des Economistes et des Etudes Humaines, 8(1), 75-113.

Mises, L. (1949/1998). Human Action: A Treatise on Economics. Auburn: The Ludwig von Mises Institute.

Mises, L. v. ([1957] 2007). Theory and History: an Interpretation of Social and Economic Evolution. Auburn: The Ludwig von Mises Institute.